miércoles, enero 04, 2012
El sentido de la vida
Ayer me encontré un pequeño libro que correspondía a un manual para la enseñanza del sentido de la vida a partir de la experiencia y el trabajo de Viktor Frankl.
La teoría de Frankl, desarrollada en los campos de concentración, se articula sobre el sentido, de la vida, como el aspecto clave que se debe desentrañar para recuperar al paciente.
Usualmente este aspecto en nuestras vidas está bastante copado por otro sentido, el sentido de el o los sistemas sociales a los que pertenecemos y, finalmente, a los sentidos impuestos por las capas culturales en las cuales estos sistemas sociales residen.
La vida en sí no tiene sentido.
La vida es vida y surge como vida y, en algún momento en el futuro, se extinguirá.
Las culturas le dan sentido. Inventan a dios, por ejemplo. Buscan la trascendencia.
Es decir la vida, como un proceso que se puso en marcha, en la tierra, hace más o menos 3500 millones de años no tiene sentido. Sólo es vida. Pura y simple vida.
Se entiende?
Sólo es vida.
Vida.
V-I-D-A.
Es decir la vida no sirve para nada.
No tiene un propósito. Más allá de seguir produciendo V-I-D-A.
Ahora, a don Viktor lo comprendo, por que cuando evolutivamente surgen los humanos (supongamos todas las especies del género homo). Este género (y sus especies) se comienzan a distinguir por la postura erguida, la liberación de la mano, el desarrollo de la inteligencia y el lenguaje, etc. más o menos en es orden. Con el lenguaje viene la pregunta por el sentido.
Es decir "el sentido de la vida" es una cuestión netamente humana.
La frase correcta es, entonces: "el sentido de MI vida humana"
Y esa frase tiene varias respuestas: la personal, la familiar, La social, la cultural y varias más me imagino.
Cual es la respuesta correcta?
Difícil determinar aquello, pero como se están dando las cosas en la actualidad probablemente ninguna de las anteriores.
Por qué?
Algo está pasando con ese tema del sentido.
No son las respuestas humanas las que tienen sentido.
Son respuestas supra humanas.
Y con supra humano no estoy apelando a dios.
Estoy apelando a un sistema que abarca más allá de los sistemas humanos.
La respuesta del sentido, como dirección, no es propia de nuestra órbita de interacciones humanas.
Nuestra cultura ya no tiene la respuesta, nuestras sociedades organizadas en base a esa cultura (la del padre) tampoco tienen la respuesta (lo sientes me imagino?) y así, la respuesta no está al alcance de nuestro intelecto.
La vida no tiene sentido.
Sólo es vida.
Y no tiene nada de malo.
Y la vida la compartimos con muchas, muchas otras especies.
Y, por lo mismo, no la compartimos con dios. Que no existe.
Hemos tomado un camino y llegamos al final.
No da para más.
No tiene sentido seguir por esa senda.
Hay que buscar otra.
Desde mi perspectiva hay que comenzar por la cultura y sus valores.
Equilibrio.
El primer equilibrio que hay que restituir es el de nuestra especie como especie.
Y, con esto volvemos a un post anterior, el de la Escala Humana.
Suerte
Gustavo