sábado, diciembre 01, 2007

Complejidad, recuerdos y energía

A veces me encuentro con una persona que es muy detallista en la
referencia a los hechos pasados, los pormenores de lo realizado son
explicados, por aquella, con un alto nivel de detalle.

Reflexionando sobre aquello llegué a la conclusión (parcial) que
mantener ese nivel de detalle sobre algún hechos pasados significa que,
por un lado aquella persona una memoria fantástica (lo que asumo está
bien) pero por otro significa que los sistemas de recuerdos que maneja
son de alta complejidad (relacionar y mantener ese nivel de detalle y
expresarlo adecuadamente requieren energía).

Que uno tenga una buena memoria no es para nada un problema, pero como
estamos en el tema de la energía el uso de esos sistemas de recuerdos
tan detallados puede significar que se requiera una cuota alta de
energía.

Hacia a donde apunto? Bueno, apunto hacia dos aspectos que pienso son
claves en el estar bien, uno en el manejo de la energía: la complejidad
de un sistema (cualquiera sea) requiere de mucha energía que, de alguna
forma, debe ser procurada. Ahora, si ese sistema es un sistema de
recuerdos da lo mismo, igual hay que mantenerlo energéticamente.

Por otra parte, la memoria es un logro evolutivo de la especie y cómo
tal tiene un fin: la preservación. Nuestros antepasados con mejor
memoria sobrevivieron mejor por sobre los que tenían mala memoria y es
por ello que ahora tenemos esta facultad de recordar (un poco simplista
pero igual vale).

El problema que trae aparejado esta facultad (aunque también tiene
algunas ventajas) es que si los sistemas de recuerdos son muy
interesantes podríamos derivar a perdernos en ellos y, por lo mismo,
peder el necesario "estar aquí y ahora"; dado que en muchos casos, los
recuerdos son bastantes menos riesgosos que enfrentarse a lo que nos
ocurre "aquí y ahora".

Pero el problema es que el "aquí y ahora" es el que nos da la energía
fresca para vivir. Claramente es el contacto físico de un abrazo y no el
recuerdo de un abrazo lo que nos da energía.

Así, si reflexiono en torno a la facilidad de recordar y relatar hechos
pasados. Y sumo aquello a los gastos energéticos que significan la
administración de ellos y los relaciono con los peligros de desvío desde
el "aquí y ahora", entonces tenemos una corriente explicativa y
reflexiva para algunos problemas que ocurren con nosotros y nuestras vidas.