Hoy escribiré sin un tema específico, sólo por el gusto de escribir a ver que sale. Las ideas que andan en mi ecosistema mental son algunas que puedo resumir como siguen:
[1] Hace 13000 años, producto de que la humanidad inventa la agricultura y la ganadería comienza a forjarse esta cultura que actualmente se autodestruye.
[2] Esta cultura, a diferencia de la asociada a la caza y la recolección, se articula en torno a la idea que la especie humana (homo sapiens sapiens) es superior a las otras especies vegetales y animales por que las ha domesticado.
[3] Así, esta nueva cultura se comienza a diferenciar de la anterior al cambiar la relación que la especie humana tiene con las otras especies. Se pasa de una relación participativa a una dominativa.
[4] De la dominación se pasa a la apropiación, como valor relacionado, dado que al decir: "yo lo sembré", "yo lo planté", "yo lo domestiqué", "yo lo cuidé", etc... los vegetales y animales pasarían a ser propiedad de quién hizo el esfuerzo. Cosa que no ocurría en la cultura de cazadores y recolectores. Con ello, en un acto de simplificación, se desconoce todo el universo de contribuidores al "milagro de la domesticación".
[5] Junto a la idea de apropiación comienza a surgir la emoción del miedo a la pérdida, lo que se soluciona, normalmente, con mayor apropiación. Se asume que quien más propiedades o bienes tiene, debería tener menos miedo de "perderlo todo". Quien más tiene, entonces, debería ser el que tiene mayor capacidad de apropiarse de más, el más fuerte. En la especie homo el más fuerte es el macho. Y el más fuerte de los fuertes es: el macho alfa, es decir, el padre de los padres.
[6] Así, entonces, con la apropiación, la figura del padre se hace central a la cultura naciente y lo permea todo; con ello aparece el poder y su materialización personal: el padre, el jefe, el rey, el dios, etc. Un punto especial es la idea de dios, que deja de ser un dios terrestre o material para hacerse cósmico, lo que justifica, para la cultura, un dios fuera de la tierra, creador, que entrega ésta a sus hijos.
[7] Y, entonces, asociado a la apropiación, al poder, al padre, está la idea de crecimiento: "Tengo más, entonces soy más poderoso. Debo crecer para tener más y alejarme del miedo a la pérdida".
[8] Desde hace 13000 años el valor del crecimiento ha sido clave en nuestra cultura, en desmedro de otras culturas, menos fuertes, y en nombre del padre, rey y dios. Nuestra cultura es en su raíz la más fuerte de todas las otras culturas a las cuales domina por, por supuesto, a fuerza.
[9] Y a partir de estos simples valores claves y las emociones asociadas, principalmente la angustia y el miedo, se ha construido esta cultura. Que es principalmente, también hay que decirlo, sólo una idea.
[10] Nuestra cultura ha llegado al límite del crecimiento, no va a poder crecer más. Ya que la última y significativa fuente de crecimiento (exponencial) ha sido el descubrimiento, uso y abuso de los combustibles fósiles, fuente que ha comenzado a dar señales de imposibilidad de aumentar su capacidad de producción. Las otras fuentes, renovables, tienen límites físicos, económicos y de mercado para reemplazar adecuadamente a las fósiles.
[11] La vida económica de nuestra cultura se ha entrelazado fuertemente a la necesidad de crecimiento constante (la banca, la deuda, la bolsa y el cocinero). El crecimiento constante requiere un aumento de energía constante por el grado de imbricación que hay entre crecimiento y energía necesaria para ese crecimiento ocurra (ver casos de plantas, animales, sistemas, etc... "no sea huevón, nada crece de la nada").
[12] Cuando el flujo de energía comienza a mermar, como ha ocurrido luego del Peak Oil, ese crecimiento constante ya no es sostenible por lo cual la alternativa es el decrecimiento y su consecuencia en términos económicos es la recesión. Con la recesión todo lo que tenemos va a comenzar a achicarse; es decir, nuestros bienes van a disminuir, vamos a decrecer. Es decir nos vamos a ir haciendo más pobres día a día.
[13] Eso es inevitable.
[14] La forma en que estimo debemos enfrentar ese sino inevitable es cambiando de cultura. Es la solución más extrema pero es, también, la más profundamente adecuada.
[15] Para hacer un cambio cultural debemos desconstruir, en nosotros mismos principalmente, la cultura autodestructiva. Un proceso de desconstrucción es un proceso reflexivo que busca desarmar los conceptos establecidos a modo de ir, en forma consciente, observando y quitando los componentes claves de la cultura -la que muere- para, con ello alcanzar la libertad cultural que nos permita, a partir de ese terreno llano, construir una nueva cultura.
[16] Hemos desconstruido, en los post anteriores, los conceptos claves de la cultura, principalmente desde la perspectiva valórica y, sobre todo, de lo que considero es central: el concepto del padre como dogma.
[17] A partir de esa desconstrucción (y otras menores) llegamos a terreno llano y dada la oportunidad comenzamos la construcción de la nueva cultura desde el espacio valórico, consciente. Usamos lo que considero son los valores que nos representan adecuadamente como especie en un mundo poblado por otras especies animales: equilibrio y diversidad.
[18] Para este proceso de desconstrucción es necesario, también, desconstruir las ideas como dogmas diversos (de inteligencia, de verdades eternas, de verdades, etc.) cosa que hacemos hipostasiando la noción que las ideas son sólo un mecanismo evolutivo comparables a los dientes del tiburón o de un smilodón. Mecanismos que hacen nuestra diferencia como especie (entre otras diferencias) y que resultan adecuadas como mecanismos de supervivencia pero que pueden, también, no resultar adecuadas (cosa que pasó con el smilodón).
[19] Así, si alguien tiene una idea sobre algo, también puede tener una idea distinta. Si primero aquel tenía una idea, luego puede tener otra. Uno, como miembro de esta especie, es libre en cuanto a las ideas. Todo se construye de ideas que, por lo mismo, son contingentes: pueden ser de una forma como también pueden ser de otra.
[20] Así, en resumen, el contexto de nuestro nicho de vida va a cambiar por que la cultura en la que vivimos ya no va a poder seguir reproduciendo uno de sus valores claves: el crecimiento. Con ello todo se va a desmoronar, la forma de vida que sustentamos va a desaparecer y será un suicidio seguir manteniendo las mismas ideas. Por lo cual requeriremos nuevas ideas, articuladas en nuevos valores para poder seguir viviendo adecuadamente como especie.
[21] Se entendió?
Cambia de idea, de cultura, de vida, etc. voluntariamente antes de que las circunstancias te fuercen a cambiar en lo que inevitablemente serán tiempos más difíciles.
Suerte