martes, diciembre 18, 2012

Regalos, cumpleaños y fiestas de guardar

Usualmente no veo noticias de la televisión ya que el nivel de irrealidad que traen puede resultar perjudicial para la salud. Pese a ello a veces me encuentro con noticias, de esas que sólo salen en la tele y que reflejan la decadencia de la civilización, una de las últimas era sobre un tumulto en un local de Arica en que alrededor de 500 padres se disputaban 250 muñecas. Fue necesaria la intervención de carabineros.

No hago regalos. No celebro navidad. No celebro casi ninguna fiesta de esas que vienen en rojo en un calendario en el que tampoco creo. Hace muchos años que no celebro mi cumpleaños.

Sigo viviendo bastante bien pese a esta severa desadaptación.

Pero hay razones detrás de esta profunda anomalía.

Con la navidad me he dado cuenta que me parecía inadecuado que un ateo celebre el nacimiento de dios hecho hombre. Hace dos años anuncié a la familia que ya no celebraría más el nacimiento que nunca ha sido. Me resto, gracias.

Además, celebrar el solsticio de verano disfrazado de navidad es autoengañarse. En Chile el Wetripantu es una celebración mucho más ajustada a la realidad que esta navidad de viejos pascueros fatigados. Son dos o tres ruedas de carreta llenas de viejos pascueros que comulgamos todos los años. Que financiamos todos los años.

"Lo hago por lo niños" dice la mamá luego del banquete de ruedas.

Mamá, tu sabes que tu niño al que le regalas la bici, la Monster High, la tonterita de turno que usualmente termina en basura, es probable que tenga dficultades para hacerle regalos a sus propios hijos y celebrar la navidad?

Mamá, tu sabes que la bici, la Monster High, la tonterita de turno consumen una cantidad ingente de recursos escasos que podrían ser usados en hacer más vivible la vida de tus nietos?

Mamá, tu sabes que cada vez que le regalas la bici, la Monster High, la tonterita de turno a petición del quiero, del deseo de tu hijo o hija le estás desarrollando el ego y le estás privando de desarrollar la autoestima y, con ello, desadaptándolo para aquel futuro que será muy diferente a este presente de pirotecnia?

Mamá, y si tu sabes todas esas cosas, por qué lo haces?

Hay miles de formas de conversar con los hijos sobre los temas importantes. Los temas que los papás hablan con los hijos. No los temas que los hijos hablan con los papás, que también son importantes pero la conversación no puede girar sólo en esos temas. Se trata de ser papás no de ser "amiguis" de los hijos.

Por ejemplo, para dar a entender a mi hija el por qué no hago regalos le explico que comprar un regalo -nuevo, es diferente con los usados, ya veremos- su fabricación y transporte genera mucha contaminación y, producto de aquella, los polos se están derritiendo. Cuando los polos se derriten los hábitat de los pingüinos cambian y muchos de ellos mueren -cosa que no deja de ser una gran verdad- entonces, por cada cosa que compramos, cada regalo que hacemos estamos, literalmente, "matando pingüinos".

Si tu le cuentas a tus hijos esa historia te darás cuenta que ellos son mucho más conscientes que tu y muy probablemente -si su ego en gestación lo permite- te pedirán que no les hagas regalos para proteger a los pingüinos, o al oso polar, o al caribú del ártico, etc. 

Además de proteger a los pingüinos, al oso polar y al caribú, tu como madre -o padre, si también cuentas aunque no valgas mucho en este cambio- estás creciendo, haciéndote responsable del desarrollo de tu hijo, de su autoestima -y no de su ego- ya que cada vez que hablas sobre las cosas importantes tu hijo crece, se hace diferente.

Es probable que se vuelva un poquitillo desadaptado de esta civilización, pero de eso se trata, que los hijos crezcan desadaptados de esta civilización y adaptados a la siguiente.

Este último punto es importante.

Si revisaste la presentación que hice sobre el Fin de la Civilización, las primeras transparencias hablaban de las grandes extinciones. En esos periodos ocurría que usualmente los mejor adaptados al mundo previo el evento de extinción (gran fisura de Siberia en la Extinción Pérmica, super meteorito en la extinción Cretácica-Terciaria) inevitablemente desaparecían (el ejemplo de los dinosaurios es clásico) en cambio, especies que eran marginales a ese mundo, al cambiar éste, se transformaban en dominantes (cosa que pasó con los mamíferos luego del Cretácico).

Así que un poco de desadaptación no le viene mal. A nadie en estos tiempos le viene mal algo de desadaptación.

Si, por el contrario, tu ego no te permite pasar en blanco la navidad, los cumpleaños, la tontera y la pirotecnia.  Y tu ego te tira fuerte para que hagas regalos y ser aceptado, ser normal, que no te tilden de desadaptado, de raro, de "especial" y etc. Es decir, si  tu ego te lleva a hacer las cosas que sabes que no tienes que hacer y las haces igual por que la "navidad es para los niños", por que "Menganita siempre me regala, cómo no le voy a tener nada?", por que "qué van a decir los amiguitos?", por que "si todos lo hacen, por qué yo no?", por que "...poner la disculpa que se le ocurra a tu nula autoestima...".

Si todo eso ocurre, entonces puedes hacer un regalo que no signifique matar más pingüinos.

Algo hecho por ti ayuda. Una flor, una fruta, o algo usado. Algo que tienes botado en el closet, o en la pieza del cachureo. Un papel escrito o este mismo post. Lo imprimes y se lo regalas a Menganita antes de que ella te compre ese bodrio chino.

O lo que es mejor, lo hablas antes con Menganita y le das tus razones y, se ponen de acuerdo en alguna tontera como hacer pan.

Y con tu hijo o hija. Comienzan a hacer los regalos mucho antes. Un nuevo vestido para la muñeca con restos de género, una nueva muñeca de trapo, una bici usada o una muy usada que debe ser restaurada, un juguete de madera -la empresa lego nació de algo así, lo cual le sirve de disculpa a tu ego.

Los niños son felices cuando tienen autoestima -y no tienen un ego diciéndole tonteras, o papás de nula autoestima haciendo lo mismo.

Los niños entienden mucho más sobre la vida, sobre el futuro y sobre todo aquello que no entienden los adultos. A mi hija me resulta más fácil explicarle sobre el futuro de gran escasez que ella vivirá. Me cree -obvio soy su papá- y por ello la responsabilidad de las tonteras que uno dice es grande. En todo caso es mejor decir desde la autoestima que desde el ego. 

A cualquiera de ustedes, más ilusos que ella, más llenos de ideas, con más ego y menos autoestima, cuesta más hacerles ver, pese a los datos, pese a la aplastante evidencia que se acumula, pese a todo: seguro que ustedes prefieren la pirotecnia.

Ella tiene menos ego y más autoestima que ustedes. 

Lo mismo que vuestros hijos.

Hace poco me llegó este video y me acordé cuando era niño en la montaña y jugábamos todo el día, con juguetes que nosotros construíamos. Eramos iguales a estos niños africanos. Felices. Empujando rodajas de pino a modo de ruedas, con "el Nelson".

Es simple desarrollar la autoestima.

Déjate ayudar -por un niño.

Suerte
Gus