sábado, enero 12, 2013

La democracia, el estado y yo

Hace aproximadamente 20 años recuperamos la democracia en Chile. Vivimos durante 17 años bajo la dictadura. Yo ayudé en el proceso de recuperación de la democracia, así como miles de chilenos de aquella época. Era estudiante de la Universidad de Concepción cuando participé activamente en las movilizaciones que permitieron terminar con el periodo de Guillermo Clericus, designado a la rectoría de la misma. Un logro que determinó muchas cosas en el mismo proceso de recuperación de la democracia. 

Se podía hacer, lo hicimos.

Pero la recuperación de la democracia es sólo un aspecto.

La democracia está a medio construir -de hecho muchas cosas que están a medio construir. Le encargamos a la concertación el trabajo y la concertación se desinfló, se envejeció y, finalmente, perdió el poder a manos de su mismo no ser. No logró derogar el sistema binominal y, para peor ayudó a construir, junto a la derecha, un estado que no nos va a servir mucho para lo que viene.

Un estado privatizado. 

Cuando las cosas se pongan difíciles, cuando el suministro de energía comience a flaquear realmente, ese estado hará las cuentas y dirá: no es negocio, gracias, hasta aquí llegamos.

Es el BAU, (Business As Usual), lo que es de esperar, así como es de esperar que las empresas proveedoras de servicios para el estado dejen de hacerlo cuando las condiciones económicas de esa provisión no sean las adecuadas. Negocios son negocios y es válido.

Cuando este momento llegue, más temprano que tarde, este estado privatizado, para no colapsar en la entrega de servicios -ya no públicos sino privatizados. Hará todo lo que esté a su alcance para que "por favorsito" no nos dejen sin luz. Subsidiará, subsidiará y volverá a subsidiar a todas y cada una de las grandes empresas que permiten que esos servicios existan. Pero aquello no podrá ser infinito ya que el problema de la energía es grave y, lo peor de todo es que no tiene solución. 

Escuchaste bien? 

NO TIENE SOLUCIÓN.

Te quedó claro?

N-O  T-I-E-N-E  S-O-L-U-C-I-Ó-N

No hay solución para el problema de la energía. Nunca más en el mundo habrá la abundancia de energía que hemos tenido hasta ahora... nunca más. Nunca más... quedó claro?..

N-U-N-C-A   M-A-S 

El problema de la energía no tiene solución dentro del mismo sistema que le dió origen.

Se podrá "estirar el chicle" en algunas décadas, pero no tiene solución en el contexto de la economía de mercado, en el contexto del modelo de crecimiento infinito, no tiene solución en la forma en que vivimos ahora.

Un Estado subsidiario como el nuestro, si no logra comprender eso rápido puede hacer muy malas inversiones.

La idea de carretera eléctrica es una que anda rondando. 

Es una mala idea. 

El Estado de Chile no tiene que invertir en ello.

En el tema energético, en Chile, el Estado debería subsidiar la transversalidad más que lo longitudinal. Por ejemplo, pequeñas centrales con buena TRE (Tasa de Retorno Energético) que abastezcan zonas transversales del país. Y sistemas de distribución acordes. Ese es buen negocio, energía para las ciudades, pueblos, pequeñas empresas, etc. Energía local para consumo local. 

Las grandes empresas no son buena inversión, necesitan un volumen de producción grande para que las economías de escala tengan sentido. Un gran volumen depende de un volumen de insumos grande y, también, de un mercado grande, ambos el mercado proveedor como el consumidor no son necesariamente locales, es decir, requieren transporte y el transporte requiere una energía especial: petróleo. 

Las grandes empresas, además, generan externalidades, muchas, complejas, lo que también es una forma de subsidio, más local, probablemente más focalizado, lo que es peor. Más silencioso.

Así, no es adecuado subsidiar una carretera eléctrica. Su desarrollo tiene que ser inversión privada ya que no beneficia a las personas, todo lo contrario. El Estado debería subsidiar un esquema distinto de generación eléctrica, distribuido, autónomo, para las comunidades; que, como ya decía, priorice el sentido transversal del pais para luego desarrollar lo longitudinal como interconexión residual si fuera necesario.

Así, el actual gobierno tiene una mirada que no es sustentable, priorizando las grandes empresas, los grandes desarrollos que, junto con ser insostenibles, son una mala inversión luego de ocurrido el Peak Oil. Es decir, el gobierno está avanzando en la dirección contraria de lo que dice el sentido común en un escenario de declive energético. 

Arrastrando con ello al Estado, en la medida que se lo permitimos.

Otro ejemplo más concreto y desarrollándose es el del Decreto Ley 701.

Ya les había contado aquí que Claudio Donoso Z. había hecho esta carta reflexionando sobre aquel decreto. 

Hace unos días vi una Sesión del la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados -una increíble casualidad. Ví como los diputados de derecha -Roberto Delmastro  principalmente- y diputados de izquierda -Denise Pascal entre otros- discutían sobre el concepto de bosque. Delmastro decía que había que subsidiar las "plantaciones" mientras que Pascal abogaba, sin mucha claridad a mi entender, por el concepto de bosque -eso es en términos gruesos lo que recuerdo.

Es probable que la posición de Delmastro, y me imagino de la derecha en general, es usar el Decreto Ley 701 como un subsidio a las grandes empresas, ya que no creo que haya un límite de hectáreas por propietario y otras restricciones que permitan enfocar dicho subsidio a pequeños propietarios -según lo que se desprende de la carta de Donoso. Además, la urgencia puesta a la Ley la hace sospechosa. No es una ley que requiera de urgencia, no hay nada que no pueda esperar un par de años y permitir un buen debate. Detrás de este tema hay aspectos importantes en juego, como te demostraré.

El problema que se discutía en aquella sesión era más profundo, con implicancias importantes a nuestro futuro. Trataré de explicarlo lo más claramente posible para que entiendas de qué se trata y de cómo tu participación es importante. Y usaré la diferencia entre bosque y plantación y, con ello, te demostraré que un subsidio al bosque es diferente a un subsidio a la plantación y, finalmente, cómo este subsidio al bosque es una buena inversión y, por el contrario, el subsidio a la plantación es una inversión inadecuada en un escenario de declive energético.

La diferencia entre bosque y plantación es importante. En términos gruesos un bosque es un sistema complejo que tiene una dinámica estratificada entre una serie de componentes bióticos que permiten hacer sustentable en el tiempo a aquel sistema. Un bosque entonces es un sistema diverso y equilibrado con una dinámica que permite su sustentabilidad en el tiempo. Una plantación, por el contrario, no es un sistema complejo, ya que usualmente se refiere a la existencia de una especie organizada con criterios de producción industrial donde, nuevamente, la lógica de las economías de escala imperan. Este link que describe la diferencia entre bosque nativo y plantaciones forestales te puede ser de utilidad para entender.

Un bosque, cualquiera este sea, es un sistema complejo que requiere una cierta habilidad para crearlo, la naturaleza lo puede hacer durante muchos cientos de años. Pero también nosotros podemos hacerlo, podemos desarrollarlo en términos silviculturales y agronómicos, podemos intervenir apoyando su desarrollo. Pero es una intervención más compleja, que no permite economías de escala, es una especie de jardinería que debe hacerse con cuidado, con mucha observación, con paciencia. Nadie de nosotros sabe mucho de hacer esto. Por ejemplo yo he comenzado un intento de desarrollar un bosque para jabalíes y bosquesitos mixtos para leña, pequeños intentos que se orientan a lo que siento será un escenario más probable en el 2050. No viviré para ver esos bosques funcionando como tales, ya intervendrá la naturaleza, los jabalíes y muchos más en terminar de darle forma. Pero ayudaré en su formación, mientras pueda.

En el mundo se está desarrollando otro concepto de bosque, el bosque de alimentos o Forest Garden. Aquí tienes un video de Martin Crawford para entender visualmente. Además, este es un video de don Juan Anton que es muy interesante, y disperso. Y entretenido. Un bosque en el Congo creado a partir de dejar de fumar (y otro en Valencia donde es la entrevista).

Por qué el concepto de bosque es más adecuado al concepto de plantación?

Las condiciones del mundo están cambiando en varios sentidos, movidos por varias crisis simultáneas interrelacionadas, sistémicas. Las crisis de energía, cambio climático, financiera, de deuda, etc. Su interrelación determinará con alta probabilidad serios problemas de alimentación y de recursos en el futuro, problemas a los cuales el actual modelo de producción industrial no será capaz de responder. Una plantación no podrá responder adecuadamente a las necesidades de recursos escasos en 10, 20 o 30 años más. Una plantación es adecuada para generar un producto más o menos específico -celulosa, madera, etc.- en condiciones más o menos controladas. Pero, en el futuro, no se necesitarán productos más o menos específicos y, tampoco, existirán condiciones más o menos controladas.

Un pequeño productor que planta una importante parte de su predio con una especie de interés forestal no tendrá la seguridad que esa producción pueda venderla en 15 o 25 años más y, tampoco, podrá asegurar que con el resultado de esa comercialización logrará adquirir los bienes necesarios para su manutención. Además, esas condiciones cambiantes, sobre todo climáticas, no pueden asegurar que una plantación sobreviva al tiempo de la cosecha, los incendios, las plagas, la sequía u otros eventos singulares a este periodo determinarán que un mecanismo de producción tan simple como una plantación no sea efectivo, como inversión, para el pequeño propietario.

En cambio, si aquel propietario desarrollara un bosque de alimentos estaría más y mejor resguardado contra los eventos inusuales que nos deparará el clima en el futuro y, por lo mismo, podrá obtener más y mejores beneficios de su inversión. Sobre todo que, muy probablemente, la demanda de alimentos vaya en aumento mientras la de madera y productos derivados, en declive. Es decir, un bosque con toda su complejidad e interrelaciones es un sistema mejor preparado para enfrentar situaciones de cambio y permitiría asegurar, con mayor probabilidad, un retorno futuro a la inversión del pequeño propietario. No es la línea de los requerimientos de las grandes industrias.

Además. un bosque de alimentos no puede ser desarrollado por una industria, requiere cuidados, requiere alguien que esté ahí, observando, queriéndolo, ayudando a las interacciones, mimándolo. Requiere establecer, también, una estrecha relación con quién lo desarrolla.

Un bosque, por lo demás, tiene una serie de beneficios ecosistémicos que no son cuantificables, externalidades positivas -hábitat para los jabalíes desde mi perspectiva-, cosa que no pasa en las plantaciones dado que no hay un gran ecosistema asociado a las mismas, todo lo contrario, el ecosistema se empobrece. 

Así, el Estado tiene un rol sumamente importante que jugar para definir el futuro de sus ciudadanos. Invertir ahora por la diversidad de la matriz energética sobre esquemas de transversalidad y comunidad así como invertir en la diversidad de cultivos forestales permitirá que aquel, el Estado Chileno, sea a su vez un sistema más resistente a la ola compleja de cambios que ya se están haciendo presentes.

Pese a que es probable que un Estado como el chileno se desintegre en el futuro dada la dificultad de mantener una unidad en la geografía diversa que lo contiene, no deja de ser menos importante la necesidad de hacer las inversiones correctas para un escenario en que el declive de la civilización industrial haga imposible mantener la lógica de desarrollo imperante. 

Y en ese propiciar las inversiones correctas de los fondos del Estado juega un rol clave la democracia y tu participación.

Decía en un post anterior que una de las inversiones claves de este proceso era la democracia. Y es por esto: los recursos escasos que posee el Estado de Chile deben ser adecuadamente invertidos en sistemas resilientes que permitan soportar a la mayoría de los ciudadanos la ola de cambios que ya se perfilan en el horizonte. 

Cuando un gobierno se enfoca en invertir los recursos del Estado en apoyar sistemas que, inevitablemente, van a colapsar entonces, con ello, está poniendo en riesgo el futuro de muchos ciudadanos y, finalmente, en riesgo el futuro al mismo Estado. 

Una inversión en un bosque por sobre una plantación es, para que quede claro a todos los chilenos, una inversión en "seguridad nacional".

Así mismo, la inversión en la democracia como una forma de gobierno que permite la diversidad y el equilibrio -de la misma forma que un bosque- es la que nos ayudará a tener mejores condiciones para sortear los tiempos difíciles que vienen. Nos costó recuperar la democracia no podemos crear las condiciones para perderla, en el futuro.

Te invito a comenzar a participar del proceso democrático buscando candidatos que representen las ideas que nos permitan manejar de mejor manera el desarrollo de un Estado resiliente.

El próximo sábado 19 de enero del 2012 habrá elecciones primarias de la Democracia Cristiana, son abiertas, si uno es DC o no está afiliado a un partido puede votar en las mismas. Aunque haga mucho calor, aunque sea "una lata", aunque tengas muchas cosas entretenidas que hacer dale una vuelta a comenzar a participar en el proceso de crear una democracia más participativa.

Participa.

Los candidatos son Ximena Rincón y Claudio Orrego. Y la información sobre las primarias está en la página del Partido Demócrata Cristiano. No es un proceso del todo claro, se debe mejorar, pero es un buen comienzo.

Por quién votaré? Siempre voto por mujeres, son claves aunque ellas no lo sepan. 

Yo participaré, pese a que no soy muy afecto a la Democracia Cristiana, por qué hay que volver a creer en que podemos volver a hacerlo.

Suerte
Gus