De a poco en los medios se van filtrando las noticias que auguran el fin de la civilización industrial. No son noticias de una crisis pasajera sino, todo lo contrario, apuntan a aspectos estructurales del sistema económico mundial que, de a poco, va dando cuenta de la forma en que aquel va a ir respondiendo a la imposibilidad de mantener el crecimiento. Pese a que no soy experto y no analizo información de "buena fuente" algo se puede hacer ya que cuando el río suena... veamos.
Hace unas semanas, junto a esta noticia de las revisiones de la AIE (Agencia Internacional de la Energía) sobre el aumento de la demanda de petróleo hay otra sobre el derrumbe del "imperio" de Eike Batista que señalaba que la firma petrolera del grupo perdía a dos directores, situación que es un corolario de problemas mayores. Este tipo de problemas no ocurría hace dos años, todo lo contrario las empresas de Batista hacían descubrimientos importantes de reservas de gas en la cuenca Paranaíba, los cuales, al parecer, eran una burbuja. Pueden pensar que esta noticia que, en el fondo está configurando una especie de estafa especulativa entorno a la escasez de energía fósil, no nos afecte pero, desde mi perspectiva, yo pienso que sí puede afectarnos; resulta que buena parte del petróleo que consumimos tiene su origen en la producción de Brasil -basta observar como las estaciones de servicio Petrobras han aumentado en el último tiempo- y si la producción de Brasil merma como va a ocurrir más temprano que tarde, de hecho en este artículo se habla de que aquello ya está ocurriendo, parte de nuestro suministro de petróleo se verá afectado y, por lo tanto, nuestra economía se verá afectada y ello con características más bien terminales ya que el mercado de la oferta -nota bien: OFERTA- de petróleo se contrae y lo seguirá haciendo hasta terminar con la civilización industrial. Es decir, la noticia del las estimaciones de aumento de la demanda que prevee la AIE es marginal frente a las verdaderas noticias que se están produciendo y que se refieren más a la imposibilidad de aumentar la oferta.
Así, es factible que de a poco vayamos encontrando más y más de estas noticias que, en sí, parecen independientes pero que en el fondo van configurando un escenario de crisis terminal. Y sin asumirlo, por ejemplo nuestro ministro de economía Felix de Vicente dice que la bencina bajará para Septiembre-Octubre, pasado el verano. Que yo sepa siempre la cosa ha sido al revés, es decir la demanda aumenta con el otoño-invierno del hemisferio norte por la necesidad de calefacción.
Además, a río revuelto hay pescadores que tratan de hacer su ganancia. Este pescador no está considerando el costo energético de hacer las mega centrales (que probablemente no se puedan construir adecuadamente, no lo sé) y, sobre todo lo que cuesta la mantención de una línea de transmisión, eso sólo desde la perspectiva económica. No hablemos de lo ambiental y de la sustentabilidad del proyecto futuro y, más aún, de la energía de segundo orden que es la electricidad cuya demanda depende de la disponibilidad de petróleo.
Ah!! No olvidemos esta pequeña noticia, un fenómeno por ahora marginal pero que será importante en el mediano-largo plazo.
Otras noticias que han ocurrido están asociadas a inversiones. Primero el caso SMU -que corresponde a los supermercados Unimarc. Yo creo que la mayoría de nosotros notó esa necesidad compulsiva de crecimiento de la marca Unimarc, en Temuco se veían al menos tres locales nuevos construyéndose el año pasado. Sin ser experto uno podía darse cuenta que la cosa no iba del todo bien, el mercado de los supermercados en Chile está más o menos saturado con dos marcas dominantes y consolidadas; se notaba que la apuesta del Grupo Saieh no era a ganador. Ahora están en problemas como lo adelantaba esta noticia y aquellos problemas probablemente afecten a ahorrantes de Corpbanca y BancoEstado en la medida que se profundicen ya que, pese a que la Superintendencia de Bancos dice que no hay triangulación las dudas persisten. Si a una situación financiera delicada le sumamos la contracción que debería venir en los próximos años el caso de SMU puede ser uno de los primeros canarios en la mina avisando que la cosa de las inversiones no será tan fácil. De hecho lo anterior ha llevado al holding supermercadista, finalmente, a vender activos, hay que estar atentos a si se obtienen las recaudaciones esperadas, yo apuesto a que no... veremos.
A propósito de mina y minerales está el caso de Soquimich (SQM). A diferencia de SMU el problema de SQM fue estar metida en un cartel, el cartel mundial del potasio y eso lo pagó con una estrepitosa caída del valor de sus acciones que, según Nibaldo Mosciatti nos afectará en nuestra cuenta de la AFP. Lo que es obvio, la situación del fin de la civilización en la que estamos claramente pulverizará nuestras pensiones.
Y así, suma y sigue. No son situaciones puntuales y aisladas sino que el altamente probable que sean síntomas de algo mayor.
Suerte
Gus
Post Scriptum:
[1] Aquí una referencia a Eike Batista hecho por el diario El País de España.
[2] Algunas referencias al caso SMU y a la patente triangulación con CorpBanca.
[3] En diciembre del 2013 comenzaron los despidos en Unimarc.