Dualidad or Not Dualidad
Como La Cultura de la Competencia te dualiza
Gustavo Donoso
Jun 13, 2026
Hace un par de meses comenzamos estos ensayos en que se ha ido estableciendo un modelo de "Mente Autopoiética" a partir de un par de teorías y muchas hipótesis. Mi antigua profesión de Ingeniero de Sistemas hace tentador la creación de modelos en el ámbito de los Sistemas y éste, de "Mente Autopoiética", es uno más entre varios que buscan proyectar un futuro diferente. Como modelo es bastante simple, cualitativo y sólo levemente explicativo, tiene la precondición de la autopoiesis que puede no ser fácil para una lógica lineal de causa-efecto u otras como la idea de verdad, observación y realidad objetiva, etc. pero nada muy difícil de asimilar. Del mismo modo, sigue siendo un modelo extremadamente simplificado de los fenómenos en cuestión que, probablemente, no presentan las fronteras especificadas, se mezclan, confunden y enredan lo suficiente para no dejarse encasillar en las dinámicas propuestas. Si bien el origen de estos ensayos es un ejercicio de escritura manual para tratar de mantener mi cerebro más activo, ellos han resultado fructíferos en cuanto a darle forma a una parte de mi cosmovisión, aquella que, eventualmente, ayuda a explicar, y tratar de superar, nuestros problemas emocionales más comunes.
En el ensayo anterior dimos cuenta de lo que podemos establecer como una definición desde la Teoría de la Autopoiesis del concepto de cultura. No me cabe duda que hay otras definiciones como también esta la idea coloquial de la misma, pero nuestro modelo se orienta sobre el marco autopoiético y, por tanto, es ahí donde está nuestra preocupación.
El "aporte" fue usar la definición de Luhmann para describir la Cultura Patriarcal como un Sistema de Comunicaciones que producen Comunicaciores en el marco dado por el sentido de la Competencia y que llamamos, por lo mismo, Cultura de la Competencia.
En términos muy simples la cultura así definida es una que correspondería a una dinámica a largo plazo de comunicaciones que caben dentro de una frontera de sentido, es decir "comunicaciones que tienen sentido", por decirlo de alguna forma. Maturana en el libro "Amor y Juego" dice algo que puede ser esclarecedor al respecto: "... en nuestra Cultura Patriarcal hablamos de luchar en contra de la pobreza y el abuso ... o de luchar contra la contaminación... de enfrentar la agresión de la naturaleza... hablamos de controlar nuestra conducta o nuestras emociones... controlar la naturaleza....". Es decir hay ciertas comunicaciones que tienen sentido dentro de la cultura, se validan y, a su vez, producen nuevas comunicaciones que refuerzan el sentido. Por ejemplo para la comunicación de "... enfrentar la agresión de la naturaleza..." vemos que ella deriva desde el espacio de significados, el de la competencia, ya que la naturaleza no agrede, no tiene voluntad para hacerlo, sólo "es", y, por lo tanto, aquella comunicación que tiene sentido desde dentro de la Cultura de la Competencia, no tendría sentido en otro espacio de significados, en otra cultura.
Si recuerdan en el ensayo anterior, la Cultura de la Competencia emerge, según Maturana, en el acto de apropiación, estableciendo una distinción emocional que antes no existía. Si reflexionemos con más detalle y vemos como se relaciona esto con la Teoría de Luhmann tenemos que:
● Tiempo 1. Existe una tribu o clan prepatriarcal que está asociado a un rebaño, lo mismo que los lobos, sin restricción; es decir si lo vemos como sistema, el todo se podría ver como una unidad interrelacionada.
● Tiempo 2 (intermedio). La unidad del sistema se resquebraja puntualmente en algunos puntos pero se reconstruye. Por ejemplo, muerte ocasional de un lobo por humanos o al revés, quizá períodos de más estrés por variaciones poblacionales o de disponibilidad de alimentos, etc. Pero ello no quiebra la unidad del sistema.
● Tiempo 3. Alguna característica en los humanos, probablemente la memoria, valida o permite la exclusión del lobo y la apropiación del rebaño, el sistema se quiebra en dos: (tribu humana + manada) / (Jauría de lobos). Distinción que posteriormente se simbolizará como doméstico/salvaje, por ejemplo.
Es esta distinción lo que, de alguna manera, inaugura una nueva era en nuestra humanidad que sale desde el paisaje de donde es un igual, se distingue, y emerge como un otro con una relación emocional distinta; con ello cambia nuestro espacio emocional, cambia muestra relación con el mundo, cambian nuestros símbolos y cambia nuestro lenguaje. La domesticación, para muchos es el inicio del camino del hombre civilizado, pero es, también, la pérdida de la unidad natural de vida.
¿Y qué tiene que ver la competencia con todo esto? Te preguntarás. Es en este tipo de distinción donde surge la competencia, pues corresponde básicamente a "lo mío / lo tuyo" . Miles de distinciones de ese tipo pueblan las comunicaciones con sentido dentro de nuestra cultura: amigo/enemigo, bien/mal, amor/odio, etc. y luego la misma distinción se reproduce como válida: adentro/afuera, arriba/abajo, claro/oscuro, noche/día, Yo/Ego... ups!! Que sería una forma simple, con sentido, de reducir la complejidad del mundo sobre nuestro espacio de categorías 7+/-2 que podemos manejar con nuestra memoria de corto plazo. No somos muy buenos psicológicamente. Tampoco muy buenos manejando complejidad así que reducimos. Pero la complejidad requiere complejidad según la ley propuesta por Ashby, entonces aquella reducción nos complica y nos limita. La tradicion Zen dice "es pensamiento = es Ego" en el mundo no hay dualidad, sólo en nuestro pensamiento.
Volvemos al principlo, al poema que da origen a estos escritos y que explica el Yo, la identidad, como la posibilidad de “ser parte del todo que contiene” ¿Significa entonces qué terminamos? No, aquí comenzamos.
Hemos fabricado el esqueleto del modelo, con algunas teorías científicas, muchas hipótesis que nunca demostraremos, varias ideas discutibles y sobre todo, mucha información que posiblemente lo invalida dando vueltas por ahí. Ahora debemos hacerlo funcionar. Lo probaremos ejemplificando una transformación, en esta primera prueba dejaremos de lado la Sombra y solo veremos el Yo y el Ego, o quizá solo Ego. Atención! Al dejar de lado la Sombra podemos crear una nueva hipótesis diciendo que "el par Sombra/Ego no es absoluto sino que puede existir un Ego sin Sombra". Por ejemplo cuando las categorías de la competencia se aprenden en una infancia amorosa pero muy reglamentaria, es decir: no te abandonaron cuando lloraste de noche pero las reglas eran estrictas. Luego vino la poda sináptica en la adolescencia y estás convencido que muchas categorías de la competencia, como el bien/mal, existen en forma absoluta. Eso, desde la perspectiva de nuestro modelo, es Ego ya que está reflejando un orden dual del mundo que surje como parte de una cultura que lo disecciona y se ha intalado como creencias, probablemente, en nuestro Sistema Psíquico.
Con lo anterior vemos que nuestro modelo de mente tiene "emergencias" conceptuales, lo que lo hace mas interesante.
Pongamos un desafío: Ego está en la dinámica de la competencia y usa las categorías absolutas de bien/mal. Para simplificar consideraremos una moral del bien/mal y con ello evitamos el componente divino que hace más complejo el proceso (la creencia tiene una raíz más difícil de cuestionar). En términos simples, en el Sistema Social, de nuestro modelo, hay comunicaciones más o menos rígidas sobre bien/mal; en el Sistema Psíquico tenemos una coherencia respecto a esas comunicaciones y pensamos en términos de bien/mal. El sentido del Sistema Psíquico es mas o menos equivalente al del Sistema Social, hay coherencias lo cual, sin Sombra, se refleja los siguientes sistemas (bio-neuronal) en forma coherente, también. Como estamos en la zona psico-social de nuestra "mente autopoiética" podemos imaginar una conversación que gira en torno a "un padre que roba un pan para alimentar al hijo". Aquí la dualidad tambalea ya que hay bien y mal en la conversación, las comunicaciones del Sistema Social sobre el sentido del bien/mal no son claras, hay mal (robar) y bien (alimentar al hijo), la conversación se desarrolla, no hay absolutos que validen el sentido de una dualidad tan rígida y puede que bien/mal, entonces, no tengan tanto sentido. El Sistema Psíquico de los participantes, que son entorno del Sistema Social, ha sido activado, cada dinámica de pensamientos se desarrolla por separado según la propia estructura de pensamientos y el sentido coherente de la dualidad bien/mal de cada participante. Cada pensamiento gatilla actividad neuronal que genera nuevos pensamientos, imágenes, recuerdos de conversaciones, casos previos sobre el tema, etc. patrones de actividad propios del sistema mente que abarcan los cuatro niveles especificados para llegar, finalmente, a un nuevo estado estructural que pone en cuestión en el Sistema Psíquico el sentido de la dualidad bien/mal. Por ejemplo, el pensamiento: "el robo en estas circunstancias tiene atenuantes, hay bien y mal" que emerge de la conversación, comienza a cuestionar el pensamiento previo: "un robo es un robo cualquiera sea la circunstancia, solo es mal". Si no se quiere gastar mucha energía el primer pensamiento puede ser negado, el sentido del bien/mal se preserva y todo vuelve al estado previo (más o menos). Si se dispone de energía e interés se puede seguir reflexionando y conversando para, con ello, ir modificando el sentido. con el cual se va evaluando situaciones como la descrita, quizá sería mas o menos natural, dado el ejemplo, pasar de una moral del bien/mal a una de lo correcto/incorrecto que es más amplia y flexible, lo cual implica un cambio de sentido en el Sistema Psíquico para, quizás, esa dualidad específica.
El modelo entonces permite hacer las distinciones de los sistemas que participan en nuestra mente, tenemos algún cierto nivel de acceso al Sistema Social, al Psíquico y al Biológico; el Sistema Neurológico es más complejo y debemos inferir, desarrollar algunas metáforas y apoyarnos en la neurociencia para tratar de dilucidar con mayor facilidad su forma de funcionar (repeticiones y descanso son importantes). Es decir, podría funcionar adecuadamente como explicación de nuestros procesos mentales. Seguiremos probando en futuros ensayos.
Antes de terminar un par de palabras para la relación o dilema Dualidad - No Dualidad. Primero hicimos un asociación de la Dualidad con el Sentido de la Competencia que definiría o determinaría la Cultura si la viéramos como un sistema del tipo propuesto por Luhmann; es decir para estos ensayos la Dualidad es un tema cultural, no es una característica de nuestra especie y, por lo mismo, no es un problema de los pensamientos (Sistema Psíquico) o de las comunicaciones (Sistema Social) en sí, sino del Sentido, es decir, hipotéticamente si cambiamos el Sentido entonces podríamos superar el tema de la Dualidad, que nos dejaría, probablemente o eventualmente, en la No Dualidad, dependiendo del sentido que desarrollemos. Si lo vemos con más detalle, esta supuesta posibilidad de superación del dilema Dualidad - No Dualidad no sería a través del camino del Zen o del Advaita Vedanta o de alguna escuela de budismo, sino que sería la aplicación de un modelo que se construye a partir de teorías científicas, que buscan explicar aspectos de nuestro mundo. El problema aquí, entonces, no es que pienses sino que estás pensando (y comunicando) sobre el sentido de la Competencia. Es eso lo que haría emerger la Dualidad.
En los siguientes ensayos exploraremos como aquello se podría revisar desde nuestro modelo.