Este blog antes tenía comentarios.
Pero decidí que no iba a tener más comentarios.
Sólo comentaría yo.
Por qué?
Primero por qué no estaba dispuesto a leer los comentarios de otros. No es que los otros no me parezcan interesantes sino que me parece injusto que los otros sean sólo quienes pueden escribir.... y las lombrices?, la araña que anda por ahí? las plantas que crecen junto a los árboles? y el viento?
Segundo, y la principal razón, a veces el comentario es visto como una contribución. Y lo es. Pero no es la contribución más significativa que alguien puede hacer. La contribución realmente significativa que alguien puede hacer luego de leer alguna de las entradas es: ponerse en camino a evitar autodestruirse.
Hay en el mundo miles de mecanismos que te permiten evadir la única responsabilidad que tiene para contigo mismo y para con la tierra. No voy a darte la disculpa de que al hacer un comentario sientas que has cumplido.
No, ningún comentario será importante si sigues contribuyendo a la autodestrucción.
Puedes leer todo lo que quieras.
Pero en algún momento debes ponerte manos a la obra.
Y comenzar a remar en la dirección contraria.
Suerte