jueves, octubre 25, 2012

Plan Chile I

Ya tenemos suficiente evidencia de la crisis terminal que vivirá, y está viviendo, nuestra civilización dentro de este siglo. A mediados de la centuria, es decir alrededor del año 2050, debería quedar pocas industrias, haber muy poco empleo y nuestra población debería haberse reducido en varios miles de millones si es que en el intertanto no hay uno o varios eventos catastróficos que aceleren el proceso de declive o, por el contrario, si no hay una toma de conciencia global que permita desviar el curso de los acontecimientos de modo de quitar el freno del acelerador y enmendar rumbos. 

Pero por ahora seguimos el derrotero usual que han seguido muchas, alrededor de 27, civilizaciones antes que la nuestra. Con el agravante que nosotros estamos menos preparados y, eventualmente, somos menos conscientes del problema. Somos menos conscientes ya que este problema es uno que no alcanzamos a ver por la escala planetaria que alcanza, por la complejidad del mismo y, era que no, la complejidad de la estructura societal que hemos construido en estos años de abudancia de energía. Complejidad que se encarga de cegarnos con la pirotecnia de nuestra "calidad de vida" que usualmente se traduce en una serie de chiches técnológicos, rebuscadas comidas y espectáculos cada vez más vacíos, que unidos a otra variedad de fuegos de artificio impiden la visión de una realidad que se desliza aceleradamente al vacío.

Como es un problema complejo, entonces no es fácil ver y, por lo mismo, no resulta del todo concreto para el chileno medio, hiper mediado, entonces la idea general es que ese problema no existe. Así, la primera tarea que debería contemplar un plan que apunte a solucionarlo o, realmente, a paliarlo es difundirlo. En este plan, muy general, no me preocuparé de aquello ya que la tarea no es simple y prefiero confiar en centrar las energías en convencer a los actores políticos para que a partir de ello se pueda hacer la difusión teniendo ya una posible solución.

La mayoría de los políticos y el gobierno conocen el problema pero, como no tienen soluciones -no las hay desde la perspectiva del paradigma imperante del crecimiento, del modelo económico-, entonces aplican la solución estándar que es no hacerle mucho caso, patearlo para el próximo gobierno y rezar por que no surja como tal en su periodo.

Este problema de declive energético de la civilización occidental puede ser un problema complicado en Chile, principalmente desde la perspectiva de los combustibles fósiles (petroleo diesel principalmente) ya que no tenemos producción propia y nuestra disponibilidad de aquellos combustibles depende de su importación, desde nuestros vecinos y desde países lejanos. En febrero el consejo minero publicó un informe que se titulaba: "¿Está Chile preparado para un shock petrolero?" donde se hace referencia a nuestra situación de combustibles para  el terremoto de Febrero del 2010:

"Cuando ocurrió el terremoto del 27 de febrero de 2010, nos enteramos de que al momento de ocurrir éste, el país contaba con petróleo diesel para 10 días y gasolina para dos semanas."

Un nivel de reservas de esas características es probable que no pueda soportar, por tanto, una disrupción de un tiempo más prolongado que el señalado. Que pasaría si es plena cosecha de cereales en la novena región no hay diesel? 

Además de las disrupciones, cada vez más probable si atendemos una noticia como ésta, existe algún grado de evidencia que la provisión de diesel a partir del próximo año, 2013, comenzará a tener problemas de disponibilidad y, probablemente habrá escases en algunas regiones. Habrá escases de diesel en Chile a partir del 2013? 

El tema electrico, principalmente a raiz de las mega represas y sus presiones, ha tomado la agenda de la energía en Chile, relegando el tema del suministro de liquidos a este limbo que poco se toca. Por qué no se toca? Por qué no hay documentos públicos que analicen y hagan propuestas de solución al problema? Es probable que no se haga porqué actualmente no hay soluciones claras al problema de movimiento de maquinaria pesada (camiones, sembradoras, cosechadoras, etc.) y su dependencia casi exclusiva del petroleo diesel. Así es preferible confiar que el petroleo diesel seguirá fluyendo y evitarse el problema. Estamos escondiendo la cabeza?

Independiente de ese caso puntual, y en cierta medida probable, de disrupciones en el suministro de petroleo diesel, el declive energético de la civilización determinará que, con alta probabilidad, deberemos cambiar de estilo de vida. Un cambio profundo.

Sabes por qué las ciudades Maya estaban "enterradas" en la selva? Abandonadas? O por qué en la Isla de Pascua no hay árboles? Ha habido civilizaciones antes que la nuestra que, lo mismo que nosotros, degradaron su medio ambiente y agotaron sus recursos de modo que su estilo de vida se volvió insostenible, debiendo entonces cambiar -voluntaria o a la fuerza- de estilo. Para los mayas la hipótesis más probable es que se hayan reruralizado; mientras que los Rapa Nui debieron generar una nueva cultura que hiciera sustentable la habitabilidad de la isla -a duras penas cabe decir.

En ambos casos las civilizacione que precedieron a los habitantes actuales de aquellas zonas eran mucho más complejas que las que actualmente llevan sus descendientes -sólo pensar en los Maya. No hay ejemplos en lo contrario cuando una civilización llega a sus límites. A nosotros nos pasará lo mismo. Nuestra civilización ha comenzado a degradarse y hay dos caminos extremos: (1) hacer como si nada y llegar a consumir a niveles irreversibles, como probablemente ha ocurrido en Rapa Nui y (2) reconocer el problema y generar estrategias que permitan solucionarlo, al estilo Tikopia.

Cualquier camino de solución de este problema esta dado por, necesariamente, un cambio de paradigma principalmente desde la perspectiva económica, pero, en general desde todos los aspectos, un cambio de cultura es necesario, -ese del que ya he hablado repetidamente. Tarde o temprano nuestra cultura estará en una serie de disyuntivas que se deberán resolver adecuadamente.

Este cambio de paradigma -que debería haber comenzado en la década del 1980- puede ser visto desde cuatro perspectivas: personal, familiar, nacional y global. Dejaremos fuera el global por ser principalmente subsidiario de las tres perspectivas previas. En este post consideraré los aspectos personales para, en otros post, abordar los otros aspectos.

Cómo cambiamos de paradigma desde una dimensión personal?

Hay varios planos para hacer este cambio, desde los más simples como revisar el hábito de comprar y contrastarlo al de producir (compro lechugas/ produzco lechugas) hasta más complejos relacionados con la realización de lo humano desde la perspectiva del amor y de la meditación. Un proceso de cambio personal como el necesario para enfrentar este problema tiene, por suerte, un derrotero más o menos claro en la evolución espiritual; por ejemplo, considerando la estructura de siete estadíos que propone Caroline Myss a partir de las lógicas de las grandes religiones es factible mirarse, situarse y, con ello, comenzar a cambiar en post de estadíos más desarrollados de evolución espiritual.

Así, situarse y movilizarse espiritualmente y contextualmente como ser humano, como miembro de esta especie amenazada, debería ser un imperativo del desarrollo de estrategias de solución personal a la problemática planteada. La flexibilidad que se adquiere para visualizar y enfrentar la realidad a través del camino de la evolución espiritual, pienso, es el mecanismo clave para el reconocimiento de los nuevos paradigmas que deberían articularse como mecanismos ciertos de la solución de este problema. Aunque aquello no quita que comencemos con aspectos más terrenales, dado que el desarrollo espiritual es un proceso que no está excento de una base material, como todo.

Por ejemplo, en términos concretos, los cambios en los hábitos de alimentación tienen importantes impactos en la problemática y reflejan el poder personal. El incremento de la ingesta de alimentos crudos contribuye en forma importante al ahorro energético y, al mismo tiempo, a mejorar nuestra calidad de vida. Lo mismo que la disminución de la ingesta de leche o de carne. 

El paradigma de la ingesta de leche es uno que describe claramente como podría ser el cambio personal. Usualmente un occidental consume aproximadamente 240 litros/año y a nivel mundial este consumo está alrededor de 100 litros/año. Pero no hay garantía de que la leche de vaca sea un alimento necesario en la dieta de un adulto y, para la dieta de un niño, de un lactante, la leche más adecuada es la de su madre. Hay muchos alimentos que consumidos en una dieta balanceada aportan proteína y calcio lo mismo que la leche. En ese sentido es perfectamente posible dejar de consumir leche, reemplazar las proteínas y calcio que aporta por las que aporta otro tipo de alimentos y ya: un primer paso en el camino del cambio. Tanto de nuestra perspectiva, nos liberamos del paradigma de la leche y de la perspectiva de sistema económico/productivo ya que para alimentar a una vaca se requiere mucha más energía que si, en ese mismo espacio de terreno, se cultivara alimentos vegetales es posible obtener mucha más proteína y calcio que con la leche de vaca pese a la alta concentración que presenta el calcio en esta última. Mira este link para que veas como el aporte de calcio de una taza de leche puede ser reemplazada por una taza de espinacas (no así el queso, pero ya sabemos que necesitamos mucha más leche para hacer queso). Y las espinacas las puedes cultivar en tu jardín!

Lo mismo se puede hacer con el azucar, la ingesta de carnes rojas o los alimentos industriales hiper procesados que no son alimentos sino sólo comida. Es cosa de analizar, ver datos, entender y preocuparse de llevar una dieta balanceada, más nutritiva y menos consumidora de recursos. Es el primer paso en el camino del desarrollo espiritual, ser conscientes.

No profundizaré más en los cambios que debes llevar adelante ya que es tu responsabilidad estar mejor preparado para los cambios que vendrán (aunque no quieras o no puedas reconocer que vendrán).

Te dejo este link a uno de mis "work in progress" que intenta tratar este tema de cambio personal. Está muy débil por que lo tengo botado hace más de un año, pero puede servir.

En un próximo Post veremos el tema: Cómo cambiamos de paradigma desde una dimensión familiar?

Suerte
Gustavo