domingo, octubre 27, 2013

Aprendizaje

Aprendizaje

He publicado dos post orientados a los jóvenes: Estudios Post Peak Oil y A los Jóvenes. Aquellos post se centran en el tema de la educación y, en el fondo, buscan responder la pregunta de cuál es la educación más adecuada en la antesala del declive. Considerando, como dicen muchos, que la educación es una inversión y, por lo tanto, que se debe usar criterios económicos para evaluar la mejor opción dadas las posibilidades.

Partiendo de la premisa del retorno de la inversión, inversión que en muchos casos hacen los mismos jóvenes a través de créditos, mi análisis es que las carreras que tiene mucha afinidad con la civilización resultan riesgosas, las ingenierías principalmente, tanto por que son: largas, caras y tienen un mercado que es dependiente de flujos de energía crecientes. Es probable que sea posible alcanzar el retorno de la inversión ya que los sueldos son altos, pero el margen de ese logro se estaría reduciendo y, por lo mismo, resultan una inversión que puede que no retorne mucho más que otras. No tiene ningún sentido estudiar ingeniería si, finalmente, igual vas a terminar produciendo verduras orgánicas.

Desde la perspectiva de la calidad de la educación yo creo que las cosas están más o menos claras y no hay mucho más que hablar: ella es deficiente. Si le sumamos a esa deficiencia el lucro que hay detrás del Sistema Educacional Chileno el cuadro no es del todo alentador para el estudiante. Te dejo este link sobre la Universidad San Sebastian para que estudies el tema del lucro.

Pese a que lo mismo puede decirse para: el empleado, el paciente, el comerciante, el televidente, el ciudadano, el etc. en este post me dedicaré al estudiante.

Lo primero que haré será hacer una distinción. Lo que se le llama educación es un proceso que tiene dos aspectos, la enseñanza y el aprendizaje. La enseñanza reside, normalmente, en los profesores y el aprendizaje es, usualmente, una responsabilidad de los estudiantes. Lo que sirve a la larga, para cualquier estudiante, es el aprendizaje. La enseñanza es una posibilidad y hay otras opciones: el descubrimiento, la observación, la reflexión, la experimentación, el hacer, etc. Usualmente los profesores usamos estrategias de enseñanza que normalmente se centran en eso, enseñar, mostrar, pero en otros casos combinan esos otros aspectos para hacer que el aprendizaje sea más efectivo.

La forma más efectiva de enseñar es haciendo. Cuando el estudiante "hace" entonces hay altas posibilidades que esa enseñanza se transforme en aprendizaje significativo.

Mi tesis en estos tiempos es que los futuros estudiantes universitarios hagan un punto de reflexión en este proceso más o menos mecánico y lineal de colegio-universidad-trabajo, aprovechando el espacio entre colegio y universidad para explorar otros aprendizajes, otros saberes que probablemente sean más útiles en el futuro que aquellos que podemos encontrar en la universidad y que son útiles, en muchos casos, sólo para profundizar la autodestrucción.

Pero si propongo que los futuros estudiantes tengan un punto de inflexión en esta linealidad creo que es responsable que también me proponga darle una vuelta a mis propios procesos de aprendizaje, que actualmente llevo a cabo, para ver si efectivamente aquellos tienen elementos factibles de traducirse en saberes efectivos que, a la larga, sean apreciables o apreciados por el conjunto de la sociedad. Una sociedad diferente a ésta la de la pirotecnia y el candor.

Independiente del área de conocimiento que se quiera profundizar en cualquier proceso de aprendizaje es necesario entender que éste corresponde a una modificación estructural. Cuando aprendemos esté aprender significa que nuestro ser se modifica desde un estado inicial a otro que incorpora el saber efectivo en términos de nuestra estructura, tanto cognitiva, corporal, procedimental como, en fin, un largo etcetera de lo que nos identifica como individuo. Es el todo de lo que somos lo que cambia en la dirección del objetivo de aprendizaje que buscamos. El aprendizaje es entonces un proceso de modificación estructural sistémico que nos involucra como totalidad.

El aprendizaje es, además, un proceso de intercambio energético y de información profundo que nos autotransforma. Por ello "el hacer" es la metodología de aprendizaje que resulta más efectiva ya que es en el hacer cuando uno participa como una totalidad en el proceso y es en el hacer cuando esta transformación cobra sentido, organizando clivajes estructurales efectivos que determinan que lo aprendido es parte de la estructura del todo y, a la vez, puede ser reconocido como una individualidad, un saber efectivo.

Todos como humanos tenemos la capacidad de aprender. Somos una especie que tiene estructuralmente una alta plasticidad cognitiva. Poseemos uno de los sistemas nerviosos más complejos entre las especies animales y ello nos provee de elementos altamente eficaces para incorporar nuevas estructuras, nuevos saberes.

Pese a que el sistema educativo nos priva de desarrollar la autoconciencia de nuestros procesos de aprendizaje y traduce toda la riqueza del mismo en confundirlo con receptores pasivos de procesos de enseñanza y evaluación, ambos externos a lo que somos, es posible reencauzar estos mecanismos hacia el proceso fundamental. Cuando uno comienza a potenciar los procesos de aprendizaje, superando el ámbito de la educación formal, el antiguo mecanismo se pone nuevamente en movimiento y es factible poder recuperar y mejorar sus cualidades.  

Pero necesitamos para ello, para repotenciar el aprendizaje, alguna estructura procedimental. Y en eso la cosa es singular y puede que cada uno tenga su propia estructura procedimental que permita el aprendizaje, entendido como cambio estructural. Como no puedo conocer tu propio proceso es necesario, para que ejemplificar esto, que te muestre el que yo ocupo y para ello usaré un ejemplo del aprendizaje que actualmente estoy desarrollando.

Como creo en el aprender-haciendo entonces normalmente las etapas de un proceso de aprendizaje se enmarcan en un proyecto muy general, en el cual voy organizando incrementos de complejidad creciente que desarrollo escalonadamente según vaya sintiendo que es correcto hacerse cargo de aquellos, ajustando los tiempos a distintas actividades y, en muchos casos, combinándolos o intercalándolos dentro de otros proyectos de aprendizaje que pueden ser de naturaleza muy distinta. Actualmente estoy aprendiendo a hacer una cocina a leña y te explicaré como lo hago, lo explicaré en forma general para que te hagas una idea del proceso más que de la cocina específica que ahora realizo.

Origen del proyecto de aprendizaje y etapas

Alrededor de 6 o 7 años me di cuenta que las cocinas a leña son un artefacto que uno puede fabricar por sí mismo. Conversando, cerca de Lonquimay, con un señor que me ayudaba con doblar unas láminas hierro galvanizado usando la única plegadora disponible en la localidad me contó que él se dedicaba, entre otras cosas, a hacer cocinas a leña. Y en la conversa me dio algunas pautas de cómo las cocinas se fabricaban. Aquella conversacón articuló la pregunta clave de todo proceso de aprendizaje, en este caso: ¿podré construir una cocina a leña?

En ese tiempo me gustaban las cocinas de la empresa Hergom, unas cocinas españolas muy caras y bonitas que pensaba sería ideal "comprar" para cuando tuviera una casa en el campo (pensamiento autodestructivo que a esta altura he desechado completamente). Pero el bichito de hacerme una cocina (o varias) ya se había metido en mí.  Es decir, además de la pregunta, ya tenía el segundo elemento de un proyecto de aprendizaje: la motivación.

Con el tiempo el proyecto de fabricar cocinas ha ido tomando forma. Mi objetivo final es aprender a hacer cocinas rusas que corresponde a una cocina de ladrillos de alta masa térmica con una serie de funciones integradas, un hogar en fin. Pero eso es un objetivo final del proyecto que, claramente, requiere una serie de procesos o metas intermedias.

Una modificación estructural que me transforme de (A) un tipo que no tiene idea de hacer cocinas a (B) uno que pueda construir una cocina como la que tengo en mente, que es bastante grande y compleja, requiere una serie de pasos intermedios que no necesariamente están dados a priori sino que van surgiendo en el camino y son resultado de la motivación y de la existencia de la pregunta.

El año pasado tuve una primera etapa de aprendizaje, un primer hacer. Arreglé el horno de una cocina a leña. Por casualidad había en mi ámbito, una cocina a leña que tenía problemas con el horno y con la puerta del hogar. Ajusté los tiempos y las posibilidades y emprendí el proyecto de arreglarla, dos semanas de trabajo combinado con otro me permitieron darme cuenta de los mecanismos de funcionamiento de una cocina tradicional a leña. Principalmente el flujo de los gases y de la organización para conducir esos flujos. Además puse a prueba mis conocimientos sobre de trabajo con metales que desde hace dos o tres años estoy desarrollando. Así, el tercer elemento de un proceso de aprendizaje estaba en marcha, una serie de etapas o acciones de aprendizaje de complejidad creciente.

En resumen, para tener aprendizaje significativo en un ámbito desde la lógica del aprender-haciendo necesitamos al menos tres cosas:

1.- Una pregunta de aprendizaje, para responderla en el proceso.
2.- La motivación que es el combustible que nos mantendrá detrás de la respuesta a esa pregunta.
3.- Un proceso de aprendizaje con etapas de complejidad creciente, un plan que no necesariamente debe estar predefinido.

Así, es importante es que estos tres aspectos estén más o menos presentes para emprender cualquier proceso de aprendizaje.

El método.

El cuarto elemento necesario para un proceso de aprendizaje efectivo, eso desde mi perspectiva, es el método. Ya les he hablado que en el fondo utilizo el aprender-haciendo. Este método, desde mi perspectiva, se trata de integrar teoría, observación, práctica y silencios en el proceso de aprendizaje basado en el desarrollo de un caso de trabajo/aprendizaje real.

Desde mi perspectiva este método se organiza en un ciclo que integra, no secuencialmente, los aspectos anteriores.

Por ejemplo, la teoría es principalmente hacerse una idea del ámbito del problema a considerar. Un búsqueda de datos es adecuada, principalmente en internet, usando estrategias como: búsqueda por imágenes (español e inglés) usando set de palabras claves (cocina, barril (tambor es muy ambigua), barrel, stowe, vertical, etc.). Hay un tiempo para hacer eso.

La práctica normalmente significa ejecutar el incremento de aprendizaje. Usando diseño, identificando materiales y habilidades necesarias. Se plantean soluciones a problemas en base a lo teórico y la observación. Surgen los temas importantes como: el movimiento de los gases de la combustión, el manejo de residuos de la combustión (cenizas, humos), la funcionalidad (cocinar, hornear, calefaccionar, etc.), necesidades de aislamiento térmico, etc. Habilidades necesarias: trabajo en metal -doblado, remachado, soldado, etc.) trabajo en cerámica para aislación térmica, etc.

En el proyecto de la cocina he pasado por varias etapas. Primero solucionar a nivel de diseño el esquema general y luego: (1) el diseño y construcción de la tapa del fogón con material reciclado, (2) diseño y construcción de la cámara de combustión, (3) diseño y construcción del horno, (4) diseño y construcción de los elementos de conducción y escape de gases, etc.

En esta gráfica puedes ver algunos elementos de los resultados de esas etapas.


La observación es, claramente, la evaluación de los resultados del avance. Permite mejorar diseños, técnicas aplicadas, etc. en muchos casos obliga a repetir los errores, como el marco diseñado para el horno que resultó inadecuado.

Los silencios son los tiempos necesarios para dejar que nuestra estructura reacomode todo y ayude a integrar el conocimiento. Es muy importante dejar espacios de tiempo en que no se trabaje en el proyecto ya que eso permite que el cuerpo en general y el sistema nervioso en particular fortalezca las sinápsis que estamos creando en esta transformación estructural. Los silencios los utilizo para hacer otras cosas como escribir esto, o hacer otros proyectos de aprendizaje (actualmente, por diversas circunstancias, estoy aprendiendo de bicicletas, cocinar, escribir, etc.).

Para mi son muy importantes los silencios ya que me permiten mantener un ritmo a escala humana. En términos generales los silencios nos conectan al espacio-tiempo de la tierra que tiene, claramente un ritmo o velocidad menor al que nuestra mente autodestructiva está acostumbrada. Y es bueno acostumbrarse a estos nuevos ritmos, sobre todo si uno está en procesos de aprendizaje.

SubProyectos

A veces en un proyecto de aprendizaje se integran otros proyectos. Por ejemplo, para hacer el horno he debido construir una plegadora de metales, un subproyecto que tuvo los mismos aspectos que el principal:

(1) La pregunta: ¿cómo puedo hacer una plegadora de metales? ,
(2) La motivación: desde hace tiempo me venía dando vueltas la idea y el horno es una buena disculpa para concretarla. Además, la increíble reducción de costo que ello significa, contratar el plegado de metal es muy caro pese a que es una habilidad sumamente básica que se aprende en un par de horas y hacerse una plegadora es relativamente simple.
(3) El proceso. Búsqueda de información en (3.1) español e (3.2) Inglés, (3.3) Selección y diseño de plegadora (3.4) planificación a largo plazo (se aprovecha que hay un panorama de diseño de plegadoras para definir etapas futuras) (3.5) compra de materiales, (3.6) construcción y (3.7) aprendizaje de uso de plegadora.

Las siguientes fotos son de la plegadora que permite plegar planchas delgadas (estimo máximo 2 mm) con un ancho de 75 cm y con un costo menor a $10.000.- Usando perfiles reciclados he tenido la suerte de encontrar unos que estaban pintados y con los hoyos hechos.


El punto (3.7) de aprendizaje de uso de la plegadora es, también, un proyecto de aprendizaje. Para ello hice varios prototipos de prueba con una plancha de 1 mm en los cuales registré sistemáticamente los puntos de plegado  para obtener una pauta de medidas que pudiera aplicar en el plegado del horno (para ello son los números y lo símbolos). Las repeticiones del proceso de plegado me permitió tener la habilidad para hacerlo además de registrar los desplazamientos de las medidas para el doblado. Los ejemplos:

Otro de los aprendizajes que requiero para hacer el horno es el de soldadura al arco de planchas muy delgadas. Otro proyecto que involucra la pregunta, la búsqueda de información, las pruebas, etc.



Es muy importante las repeticiones en el desarrollo de una habilidad, no hay que escatimar esfuerzos en hacer esas repeticiones. Además, es importante tener claro que uno no nace con una habilidad o un aprendizaje sino que ella se desarrolla ejercitándola y ello implica que siempre, siempre, habrá fracasos, lo importante es poder confinar esos fracasos en pequeña escala y seguir adelante... aquí juega la motivación.

Uno puede autoevaluarse, autoobservarse, en el tiempo para el desarrollo de una habilidad, como soldar por ejemplo, si guarda registros de aquella evolución. Por suerte me he encontrado con el primer fierro que sufrió mis primeras pruebas de soldadura. En la imagen he tratado de poner una relación de incremento de habilidad en el tiempo con la soldadura. Si ustedes son más jóvenes que yo (menores a 50 años) tienen bastantes más posibilidades de aprender a soldar mejor...



El aprendizaje es clave en nuestro proceso de vivir. Lo ha sido siempre y lo seguirá siendo. Y depende principalmente de ti.

Y se puede aprender de todo.

Otro de mis aprendizajes paralelos es sobre el concepto de vacío, de vacuidad.

Suerte
Gus