Hace poco ha llegado a mis manos el libro Homeostasis. Es un libro de entrevistas a personas -chilenos principalmente- que se han alejado de la media, la mayoría son mayores y deslizan su diversidad en las páginas como respuesta a una entrevista singular hecha por su autor: Felipe Monsalve.
Este es el último post de esta temporada. No sé cuando vuelva a postear algo, así que por esa razón he decidido hacerme una entrevista tipo Homeostasis. No es que me crea un tipo alejado de la media o que haya hecho muchas cosas, pero creo que es un buen ejercicio para dejar unas ideas desde un formato como el propuesto por aquel libro -del cual recomiendo su lectura.
Aquí vamos:
El fin de la civilización
Puede que no creas que ya hemos comenzado el proceso de fin de la civilización industrial, pero la evidencia me resulta aplastante. Además es muy probable que este proceso sea rápido, tan rápido como esta que se desarrolló a niveles inimaginables. Pienso que será rápido -una generación, no más- por que la complejidad es muy alta y cuando la complejidad es alta se requieren muchos aspectos que funcionen adecuadamente para que todo funcione. Te lo voy a explicar con un ejemplo. Cuando era chico teníamos una citroneta y a veces nos quedabamos "en panne" y mi papá, literalmente, la arreglaba con "un alambrito"; el motor de la citroneta era extremadamente simple y varias veces me encontré mirando los chicler -de baja y de alta- que se veían en el carburador destripado por mi papá. Hoy nos sería imposible arreglar un citroen con "el alambrito" y, además, nunca encontraríamos los chicler dentro del mecanismo cada vez más complejo de un motor actual.
Así, en la medida que los sistemas se hacen más complejos necesitas, también, mayor complejidad para hacerle frente a fallos en su funcionamiento, ya no te sirve "el alambrito". Para chequear el motor de un auto moderno se usa un computador. Es decir a la complejidad de computador del motor se le hace frente con una complejidad similar: la de un computador.
Hay evidencia que existen aspectos, en nuestra civilización, que ya no están funcionando adecuadamente: lo energético, lo financiero, lo medioambiental, lo social, etc. No hay "alambritos" posibles para resolver los fallos que estos aspectos están generando en la civilización.
Es el fin. Nuestra civilización cumple con los patrones que siguen normalmente las civilizaciones cuando terminan, la diferencia ahora es que la nuestra es de escala planetaria y no habrá donde escapar. Los problemas de recursos, financieros, medioambientales son, por lo mismo, a escala planetaria y nos afectarán a todos, no por igual, pero nos afectarán. Sobre todo a las sociedades o personas que están más imbricadas con la civilización; un bosquimano o un habitante del Valle de Hunza puede que no se den cuenta que la civilización cae, pero un habitante de Nueva York o de Santiago lo experimentarán crudamente.
Si estás muy imbricado a la civilización te aconsejaría que te preocuparas y verificaras los datos, por si acaso.
Por mi parte yo ya he avisado a todos los que he podido, espero, de ahora en adelante, pasar a otra fase del proceso.
La Humanidad
Somos una especie más. No hay grandes diferencias genéticas entre nosotros y muchas especies de mamíferos pero, por alguna razón que no me queda del todo clara, lo negamos. Y esa negación nos aleja del equilibrio y la felicidad.
Es probable que el desarrollo del pensamiento haya sido la base de esta posibilidad de negar nuestra cercanía con las otras especies animales. El pensamiento es un logro evolutivo. La postura erguida, la liberación de la mano, el desarrollo de utensilios, desarrollo del lenguaje, etc. es probable que sean aspectos de nuestra evolución que nos hayan permitido aumentar la complejidad de nuestro sistema nervioso, de nuestro cerebro y, con ello, desarrollar un pensamiento más complejo que el de otros animales.
El pensamiento es, desde mi perspectiva, un logro evolutivo como la altura de las jirafas, la velocidad y la mordida del tiburón, o cualquier característica singular que hacen que una especie sea un especie diferenciada. La especie Homo Sapiens Sapiens tiene esa característica evolutiva que los hace singulares, diferenciados pero no diferentes de otras especies animales. Debajo del pensamiento estamos los humanos.
El otro día veía un documental de Werner Herzog llamado La Rueda del Tiempo, que describe con detalle el ritual Kalachakra del budismo. En ese documental hay un pasaje que me resulta muy significativo, se trata del momento en que un monje budista compra unas aves para liberarlas y luego explica, a la cámara de Herzog, que él hace aquello por que la única forma que tienen las aves de llegar al estado de Budeidad es que ellas sean libres, que realicen su ser de ser aves.
A diferencia de las aves, para nosotros el pensamiento tiene en sí mismo la trampa de la no libertad. El pensamiento como logro evolutivo nos hace humanos pero, a la vez, nos atrapa, nos priva de la libertad dificultando nuestra capacidad de realizarnos como humanos, como miembros de nuestra especie.
El pensamiento tiene la capacidad de desconectarnos de nuestra naturaleza y hacernos no humanos. Y, con ello, con una vida centrada en el pensamiento es imposible que podamos alcanzar un estado de Budeidad. A diferencia de aquellas aves que veían la jaula que las privaba de la libertad, nosotros no podemos ver la jaula que hemos construido con el pensamiento, no podemos ver las creencias, las ideas que nos atrapan y nos mantienen aferrados a nuestra imagen de ser no humano. Hemos dejado de ser una especie amorosa para transformarnos en un algo que está desvinculado de la totalidad natural. Del todo.
A diferencia de Maturana, yo no pienso que el lenguaje nos haga humanos. El lenguaje establece posibilidades colectivas de la misma forma que el pensamiento establece posibilidades individuales y una de esas posibilidades es lo humano, pero, de la misma forma está lo inhumano como una posibilidad. El lenguaje en lo colectivo como el pensamiento en lo individual permiten crear las posibilidades, pero no todas las posibilidades son necesariamente humanas, es cosa de observar en muchos casos como el lenguaje o el pensamiento materializan desviaciones importantes en el comportamiento de nuestra especie con respecto a la media del comportamiento de otras especies de mamíferos: la guerra y la tortura, son ejemplos que no ocurren entre miembros de otras especies con tanta frecuencia e intensidad como si ocurren entre miembros de nuestra especie y tanto la guerra y la tortura son conductas articuladas sobre el lenguaje y el pensamiento que denotan una desviación importante de nuestra especie con respecto al comportamiento de la media de las especies de mamíferos.
La cultura
Nosotros nacemos dentro de una cultura. La nuestra la llamo cultura autodestructiva y la describo como una cultura que actúa como un bajo continuo de nuestra vida como especie. Humberto Maturana la llama Cultura Patriarcal Occidental y la remite a aquella cultura que se crea a partir de las invasiones de pueblos pastoriles a Europa, es una cultura que, según Maturana, se articula en la emoción de miedo. Y desde mi perspectiva tiene razón, nuestra cultura autodestructiva se articula fuertemente en el pensamiento heredado de los pueblos europeos que valoran la apropiación y la dominación representada en la figura del padre.
Pienso que esta cultura autodestructiva se organiza como un bajo continuo de las civilizaciones. Y desde esta perspectiva no sería sólo la cultura que heredamos de Europa sino que probablemente es más amplia que lo propuesto por Maturana, ya que civilizaciones ha habido en distintos lugares del planeta y en distintos tiempos. Nuestra civilización industrial es, claramente, una tal que puede remitir a los valores de la cultura Europea, pero civilizaciones como las mesoamericanas o la Rapa Nui no responde al patrón cultural europeo pese a que sus características en cuanto civilizaciones son similares.
Toda civilización deja huella y te preguntas entonces ¿por qué esas huellas? ¿Qué hay detrás de esas construcciones? ¿Qué hay detrás de los templos Mayas, de los Moais? ¿Qué hace que los humanos hagamos eso? Y ahí, si reflexionas un poco desde el sentido común, te das cuenta que detrás de eso está el pensamiento. Imagínate, para entender esto, que si pones dos piedras, una sobre otra, piedras grandes que en la naturaleza estaban tiradas por ahí pero que tu vas y con mucho esfuerzo las pones una sobre otra entonces comienza a ocurrir algo que no les ocurre a otras especies. Primero, tuviste la idea de poner dos piedras una sobre otra es decir, de cierta forma esa construcción ya no es una construcción natural sino que es la materialización de una idea, de alguna forma esa construcción es parte de algo que tiene que ver contigo. Hay una proyección de una identidad, de un tu mismo que se materializa fuera del tu, pero a la vez es el tu. Esta proyección de identidad que ocurre lo puedes comprobar fácilmente, pasa algo cuando alguien, otro, toma esas piedras y las deja como estaban... ¿Te das cuenta? ¿Haces el ejercicio? Algo pasa que puede ser interpretado como una agresión a tu identidad realizada por ese otro.
Imagina ahora que eras nómada y que las piedras que pusiste no las vuelves a ver hasta el próximo año. Como tu mecanismo de pensamiento es complejo y tiene memoria, cuando vuelvas a verlas las reconocerás como hecho por ti. Ese mismo mecanismo de la memoria te permitiría recordar lo hecho y mantener una visión de tu "identidad externa", de lo tuyo, aunque no estés a su lado.
Ahora si profundizamos ese simple ejemplo con el impacto que significó la domesticación de plantas y animales entonces la mesa estaba servida para crear una cultura en que tuviese valor esa "identidad externa". La domesticación de plantas y animales hace que este ejemplo de las dos piedras acomodadas se transforme en la piedra angular de la cultura autodestructiva. La domesticación de plantas ya no hace necesario que la familia, la tribu, se acomode a la naturaleza sino que es la naturaleza la que se acomoda a ella, de la misma forma que las piedras dan origen a la materialización de la idea, la domesticación permite dar origen a la idea de replicar la naturaleza y, con ello, prescindir de la misma. Luego viene todo lo demás, los asentamientos permanentes, las ciudades, los excedentes, etc.
Es la desvinculación de lo natural lo que generaría entonces la cultura autodestructiva y esta desvinculación ocurre no sólo en los pueblos indoeuropeos sino que también en otras partes del globo. Donde haya restos de civilizaciones es probable que haya una lógica autodestructiva similar: en Asia, en América, etc. Pero no todos los humanos que domesticaron plantas y animales cayeron en la vertiente autodestructiva, ha habido, y siguen existiendo, pueblos que mantienen una relación de cooperación con la naturaleza, que no se han separado de ella y, te puedo asegurar, que no han generado "civilizaciones".
Religión
La religión es la administración de la totalidad, de lo inconmensurable, de lo inentendible. Detrás de toda religión hay una emoción que asumo es común y tiene que ver, desde mi perspectiva, en el vínculo con la totalidad. En otras especies este vínculo con la totalidad es transparente. Las otras especies pertenecen a la totalidad, a la naturaleza y no se han escindido de ella, las otras especies no tienen este mecanismo poderoso que tenemos nosotros de dar una explicación -verdadera o falsa no importa- de la emoción de pertenecer a una totalidad. La experiencia mística, el fundirse al todo es una emoción clave en el devenir religioso. Así, los rituales colectivos son elementos que intentan reproducir este proceso místico emocional, lo que ocurre en lo cultos católicos cuando te acoplas en un canto ceremonial y participas como parte del todo glorificado; trasciendes tu identidad, te olvidas de ti y pasas a formar parte de la experiencia del todo.
Al todo ahora le llamamos dios. Es el dios-padre de la cultura patriarcal, la religión ahora se centra en él. Pero no siempre ha sido así y espero que en el futuro podamos quitarnos esa mochila de significados que desde hace milenios llevamos y que no impide manifestarnos como auténticos seres humanos. No hay posibilidad de llegar al estado de budeidad si antes no somos capaces de ver las rejas que nos atrapan. Una de la rejas es esta idea de dios-padre todopoderoso y eterno. Es una idea que te atrapa y profundiza la escisión de nuestra especie con la naturaleza e impide, por lo mismo, la posibilidad de fundirnos con la totalidad. El dios-padre no está en el todo, él es muy específico, fue creado por una cultura que tiene valores claros: la dominación, la apropiación, el poder y la gloria... o no dice así el rito cristiano: tuyos son el poder y la gloria?
Del mismo modo que actualmente es sano un desacople con la civilización industrial, también es sano experimentar un desacople con las religiones de la cultura autodestructiva, las religiones del dios-padre. La experiencia mística, el estar bien, la moral de lo correcto, la felicidad no son privativas ni de culturas, ni civilizaciones, ni de religiones organizadas, ni de nada. Son propias de ti, están en ti en la medida que puedas limpiarte de ideas y cuando digo limpiarte de ideas no digo que te vas a quedar sin ninguna, sino que digo: no tienen importancia, son sólo ideas... se pueden cambiar, hay miles dando vueltas... por qué te quedas con unas si puedes tener miles?
Eso nos remite a la importancia que tienen las emociones por sobre las ideas. Pero cuidado, las emociones de primer orden, las que nos conectan a la totalidad. No las emociones que fabricamos a partir de las ideas, no esas no. No esas emociones que aparecen por que le hemos dado vuelta al rollo una y mil veces, esas emociones son perversas, son producto de ideas que han quedado atrapadas en el remolino de nuestra mente y vuelven, vuelven, y vuelven; ideas que se transforman en creencias y esas creencias impactan en nuestro espacio emocional generando olas que no son nada sanas. Una emoción no dura más de 15 minutos, son como pompas de jabón, divertidas y de colores. Cualquier emoción que dure más de 15 minutos es sospechosa de venir de otra parte poco sana, auspiciada por una idea.
Identidad
Para que la cultura y la religión autodestructiva puedan perpetuarse por los siglos de los siglos tiene que existir un mecanismo que lo permita y ese mecanismo está relacionado con la identidad.
La cultura autodestructiva tiende a formar personas que valoran aspectos como el que te contaba al principio. Si poner una piedra sobre otra ocurre que te identificas con esa "construcción" y cuando otros comienzan a asociarte a aquello entonces tenemos el mecanismo clave del por qué es posible perpetuar una cultura tan nefasta como la que vivimos. Claro, desde chico tu comienzas a ver que todo se organiza de esa forma, uno es lo que tiene. Es decir la identidad se construye en el reconocimiento, uno no nace como un auténtico otro sino que este "autentico otro" que uno es debe ser construido dentro de un marco y ese marco especifica, normalmente, la negación del "auténtico otro" ver para sustituirlo por un algo que responda adecuadamente a los patrones culturales.
Hay que hacer un proceso extremadamente arduo, si has sido criado bajo los preceptos de la autodestrucción, para poder resignificarse a sí mismo, aceptarse, dejar las prácticas autodestructivas y sobre todo sobrevivir a la negación sistemática de tus autenticidades de las cuales serás objeto.
Pese a todo creo que actualmente los jóvenes, si logran superar los cantos de sirenas que los bombardean, tiene muchas posibilidades para desarrollar una identidad no autodestructiva.
Y en esto es clave la autoestima. Que no se desarrolla de un día para otro. La cultura autodestructiva no necesita personas que se quieran a sí mismos y que se reconozcan en su singularidad y que puedan distinguir, sin problemas, las emociones de primer orden de esas emociones de la realidad de segundo orden que vienen del pensamiento. Los jóvenes no pueden esperar venir con la autoestima de la casa, es probable que sus padres tengan muy poca autoestima, sean muy autodestructivos y les aseguro que si ellos siguen ese camino, el de sus padres, es muy probable que el futuro sea muy malo tanto para ellos como para sus mismos padres. La autodestrucción ya está en marcha para todos.
Chile
Chile tiene físicamente una posición privilegiada para el desarrollo de una nueva cultura. Pero tiene debilidades importantes. En general no soy del todo optimista, hay señales que permitirían abrigar esperanzas respecto de un darse cuenta colectivo pero basta con un autodestructivo con altoparlante para que aquel arrastre al abismo a muchos miles. No es fácil, los autodestructivos gritan fuerte, matan, se apropian, compiten, etc. tienen muchos elementos que son culturalmente válidos para arrastrar al abismo a miles. Hay que estar muy claro, muy centrado y equilibrado para darse cuenta y poder generar estrategias no autodestructivas para evitar el abismo.
La derecha chilena tiene muy buenos ejemplares de autodestructivos que tienen altoparlantes bien aceitados -nunca hay que olvidar a Pinochet. La izquierda, desde su posición no dominante, otro tanto. Si no te has dado cuenta tanto la derecha como la izquierda son autodestructivas por que la lógica de esta cultura es una que se articula en el enemigo creando una dualidad amigo/enemigo. Cuando el primer autodestructivo fue creado por sí mismo, autocreado, lo que hizo fue ver al lobo como un enemigo y con ello creó la dualidad que articula toda la cultura, una dualidad artificial, una diferencia que sólo está en el pensamiento y en el lenguaje asociado a esta cultura. Así, otro de los barrotes de nuestra prisión cultural corresponde a estas dualidades: amigo/enemigo, amor/odio, bien/mal, etc. No hay tales dualidades en el mundo real, todo es un paño sin costuras que se extiende cíclicamente en el horizonte. El lobo no era el enemigo de primer hombre autodestructivo, era parte de él, no hay diferencia significativa. Es el pensamiento autodestructivo el que hace esa diferencia, y ese pensamiento autodestructivo se ha seguido reproduciendo por los siglos de los siglos hasta impregnar todos los aspectos del vivir.
Por suerte los chilenos estamos todos agazapados a la espera de una nueva forma de mirar. Y en eso reside mi parte optimista, las últimas elecciones mostraron que cerca de 60% de los chilenos no está del todo convencido con esta lógica derecha/izquierda que, te repito, es totalmente inadecuada para los tiempos que vienen. Eso permite que marcos de pensamiento divergentes comiencen a cobrar sentido y pasen de ser ideas excéntricas a adquirir importancia en el sistema para, al fin, cambiarlo.
Aunque el pesimista que hay en mi también se explica ese 60% en la estupidez endémica que azota a la humanidad en estos periodos. Es probable que sea un 60% bien anestesiado por el LCD, la HD, el wasap y el iDiot de turno. Veremos.
Es bueno que Maturana sea chileno, eso abre posibilidades para que su discurso excéntrico se pueda abrir paso e instalarse como un discurso posible de cambio. Pero, además del discurso, se necesita reflexión y conversación para que ese discurso marginal vaya cobrando sentido en la cultura y se pueda ir construyendo una nueva matriz no autodestructiva. Veremos qué pasa, el fin de la civilización es, desde mi perspectiva, un escenario ideal para cuestionar el sentido de la cultura autodestructiva y, a partir de ello, lograr hacer emerger nuevas lógicas. Chile tiene posibilidades, tiene a Maturana, tiene al pueblo mapuche, tiene a mucha gente excéntrica articulando reflexiones y conversaciones que pueden significar, a la larga, un cambio en el eje cultural, este mismo libro, Homeostasis, es una señal y te agradezco la posibilidad de esta entrevista.
Hay posibilidades pero creo que es necesario apagarle el megáfono a algunos autodestructivos o, mejor, ponerse tapones en los oídos, que es la forma no autodestructiva de apagar el megáfono.
Resignificación
La nueva cultura se construye resignificando, en Chile hay muy buenos ejemplos de cómo se hace este resignificado y un potencial enorme para ello dado que todos somos poetas. Como ejemplo voy a usar la resignificación que hace Maturana del concepto de amor. En la cultura autodestructiva el amor es parte de una dualidad (como todo) y su significado está imbricado al de odio, es decir al hablar de amor hablamos realmente de amor/odio, no hay amor solo sino que siempre se cierne detrás el odio; de la misma forma que no hay bien sino que siempre bien/mal. Maturana, por el contrario, resignifica el concepto de amor (y la emoción subyacente) para crear un nuevo contexto y la puerta a una nueva cultura que tiene la raíz en nuestra biología. "La aceptación del otro como un auténtico otro en la convivencia" es una redefinición de amor que siembra la posibilidad de un espacio de convivencia distinto; el cual, además, puede dar origen a un espacio de significados culturales de una naturaleza no autodestructiva. Y te digo que esto se ha intentado antes pero la cultura autodestructiva es muy fuerte, Jesus lo intentó, Buda lo intentó, pero no han prendido; en el fondo siguen prevaleciendo los valores del primer autodestructivo.
Y cómo se lleva en concreto esta resignificación del amor? Fíjate en lo que te dije antes, cuanto te hablé del megáfono que tienen algunos autodestructivos (principalmente dueños de medios de comunicación et all), en la cultura autodestructiva la lógica es que ese es un enemigo y hay que destruirlo (o quitarle el megáfono). Si la misma situación la vemos desde la perspectiva de la nueva cultura y el concepto de amor propuesto por Maturana esos autodestructivos tiene, por alguna razón, la legitimidad de ser autodestructivos (no puedo privar a nadie de ser lo que quiera ser) es decir lo acepto como un auténtico otro pero, a la vez, desarrollo mecanismos que me protejan a mi de lo que considero es un comportamiento inadecuado -uso tapones para los oídos. Es decir, acepto la situación, no la niego, no transformo a nadie en enemigo, no juzgo a nadie, pero a la vez propongo un camino alternativo que me ayuda a no perder mi autenticidad, mi realización como ser humano.
Y, fíjate, no soy un tipo pasivo, la resignificación me hace un tipo activo al decir que yo te acepto autodestructivo pero no participo en tu proceso. Eso es lo que te da la resignificación, te hace activo ya que tiene un esquema que cuaja adecuadamente ya que me desvía de la alternativa del enemigo, al contrario de lo que ocurre dentro de la cultura autodestructiva que no te permite aceptar a ese que te molesta, no hay una alternativa al odio o al amor -la aceptación; estás atrapado, preso de ideas, de creencias, de definiciones. La resignificación le da otro significado a los conceptos de la cultura autodestructiva quebrando su molde y permitiéndote liberarte de la prisión conceptual. Como las aves del documental de Herzog, te comienzas a liberar.
Nunca se podrá sustituir la cultura autodestructiva con los mismos mecanismos de la cultura autodestuctiva por que eso sólo la perpetúa con otros actores. Es necesario hacer un esfuerzo desde la misma cultura para generar los resignificados que permitan que desde dentro ella se vaya deshaciendo. Te daré un último ejemplo: las inversiones.
Inversiones
El sistema económico imperante tiene en muy alta estima el que uno haga inversiones. La idea del capital es que éste se "mueva" para que ello genere "dividendos". Usualmente uno se imagina las inversiones como plata que se pone en cosas más o menos grandiosas: fábricas, condominios, edificios, etc. Cosas muy complejas que producen un retorno muy sustancioso a quién puso la plata. Hay empresas, los corredores de bolsa, las AFPs, la banca de inversiones, que se especializan en mover el capital y hacer que ello genere dividendos a los capitalistas -que, dicho sea de paso, somos todos -hasta el más comunista es un capitalista si trabaja en este país y cotiza en una AFP.
La corriente principal de las inversiones autodestructivo apunta a la gran ciudad, a lo complejo. Cosa que desde el panorama a corto plazo es válido si se orienta a negocios de retorno rápido. Pero si orientas el análisis desde una perspectiva realista de largo plazo la peor inversión que puedes hacer es en la gran ciudad y, en general, en algo complejo. A largo plazo hay mucha fragilidad en los sistemas complejos y si inviertes a largo plazo en ello (como en las AFPs) es muy probable que sea un muy mal negocio -ya te contaré más adelante sobre este tema, no quiero perder el hilo de la resignificación que propongo.
Así, lo que te invito a que analicemos es cómo es posible resignificar el concepto de inversión y cómo esa resignificación permite que la nueva cultura comience a emerger dentro de la cultura autodestructiva sin que la cultura autodestructiva la vea como un enemigo (y la ataque) sino que la acepte pese que a la larga esta resignificación determinará que la cultura autodestructiva sea reemplazada.
Volviendo al punto de la inversión, a diferencia del concepto de amor aquí mantengo el significado, en términos generales, pero lo que cambio es el ámbito, "lo que valoro" en esa inversión. Si analizas las señales que apunta al fin de la civilización te darás cuenta que si quieres invertir adecuadamente, a largo plazo, entonces debes alejarte de invertir en sistemas que estén muy acoplados con la civilización, es decir, nada de invertir en ciudades, en instrumentos financieros, en grandes empresas, en sistemas de transporte individual -si colectivo, etc. Sino todo lo contrario, orientarse a inversiones locales, de baja escala y complejidad, autosuficiente y autosustentable: una parcela, una ecoaldea, un huerto urbano cooperativo, etc. Lo mismo para el conocimiento, no adquirir mucho conocimiento que esté muy asociado a la civilización -doctorados, magister, carreras universitarias- y orientarse a conocimiento de base: producción de alimentos, construcción, oficios y habilidades tradicionales.
Y estas inversiones en oficios y habilidades, así como invertir en tierra y en sistemas productivos de baja escala son inversiones que no van a salir en Economía y Negocios, que no las van a premiar en el Concurso de Innovación pero, a la larga, te aseguro, son lo mejor que uno puede hacer como inversión.
Y cumple con todo el significado de una inversión, pero en el fondo está impactando en el corazón del sistema de inversiones. Es decir, si sientes que el barro con el que estás construyendo tu casa de la parcela pasa entre tus dedos de los pies te aseguro que eso es la mejor inversión que puedes hacer y te aseguro, además, que con esa inversión estás autodestruyendo la cultura autodestructiva en un proceso de derrumbe controlado, que para el caso es lo más sano.
El Futuro
El futuro es, finalmente, una idea. No hay muchas certezas y, por lo mismo, hay muchas dudas. Desde la perspectiva de la civilización y considerando que la nuestra es una más entre muchas que se han levantado y han colapsado es altamente probable que ello ocurra dentro de nuestro futuro. Los aspectos que han determinado que otras civilizaciones hayan colapsado también se están dando aquí, en nuestro presente. Hay escasez de recursos (energéticos principalmente), hay problemas medio ambientales serios, el cambio climático a nivel global es un molino que hemos echado a andar y no parará en mil años por lo menos. Es decir, el futuro, el nuestro será diferente de cómo lo pensamos. De hecho tengo la certeza que nuestro sistema de pensiones colapsará dentro de poco, 20 o 25 años no más, y ello determinará que muchos de nosotros, sino todos, no tendremos jubilación y esto te lo voy a explicar para que lo entiendas por que es importante para ti... cuanto te falta para cumplir 65? 25?... es decir estás en el grupo objetivo para leer lo que viene.
Me recuerdo que cuando comencé a sentir que había algo que no estaba bien en nuestro futuro empecé a sentir, al mismo tiempo, que había una cierta urgencia. Había un cierto apremio. Yo pensaba, en ese momento, que el cambio climático era el problema de nuestro futuro pero ello no justificaba la urgencia que yo sentía. Hasta que, por casualidad encontré el problema que impactará en nuestras pensiones hasta hacerlas desaparecer: el descenso sistemático de la producción de petróleo.
Alrededor del año 2010 se produjo el máximo de producción de petróleo crudo en el mundo y desde ese momento la producción de petróleo de buena calidad ha comenzado a descender en una tasa de alrededor del 2% a 3% anual. La industria trata de compensar este descenso incorporando otros líquidos similares, también el mercado lo hace: excluyendo zonas económicas o geográficas que no pueden pagar el precio. Este descenso en la producción de petróleo de buena calidad se prevee, dados todos los antecedentes, es una estocada mortal a la civilización que se ha construído en torno al mismo. Es probable que conectándola a distintos respiradores artificiales nuestra economía logre sobrevivir 3 o 4 décadas, 10 años tal y como la conocemos, los restantes con serios problemas. Puede ser que me equivoque ya que no soy experto en economía, finanzas, energía, etc. pero confío en mis intuiciones y la del fin de la civilización me parece demasiado seria para no hacerle caso.
Ocurre que el PIB mundial está extremadamente correlacionado con la disponibilidad de energía. De la misma forma ocurre que el petróleo es la energía principal del sistema económico mundial ya que todas las otras energías, incluido el vector que es la electricidad, son dependientes de la disponibilidad de petróleo. El sistema económico, para que funcione, necesita crecimiento, es decir el PIB debe crecer, para que el PIB crezca, al estar tan correlacionado a la energía, requiere cantidades también crecientes de energía. Cuando la fuente de energía primaria que, literalmente, mueve al sistema económico comienza a descender a tazas cercanas al 3% entonces el PIB mundial estará obligado a descender, irremediablemente.
Tu pensión está correlacionada con el crecimiento del PIB ya que las AFPs son sistemas que Administran los Fondos de Pensiones invirtiéndolos -mal invirtiéndolos dirán muchos- en instrumentos financieros que, para que sean rentables, deben estar en una economía en crecimiento. Considero que un plazo razonable para que este sistema deje de funcionar, dados los antecedentes, es de alrededor de 25 años. Puede que me equivoque y finalmente tengamos una pensión, no mucha, y que todavía el sistema no haya colapsado, pero inevitablemente desaparecerá como lo conocemos. Eso depende de la decisiones que se tomen a futuro, pero no soy optimista con respecto a mi pensión -y tampoco de la tuya.
No sólo la merma de energía está jugando esta partida. En general todos los recursos no renovables están cercanos al máximo de producción, además los eventos climáticos serán cada vez más radicales, produciendo costos operacionales y de infraestructura que no ayudarán a que la cosa vaya mejor, de la misma forma, los mismos fondos de las AFPs contribuyen al problema al generar una inflación fiduciaria que se traduce en la alimentación de burbujas y la especulación. Un panorama terrible si miras con cuidado.
Todos los antecedentes están señalando que hay que ir con cuidado en cuanto al futuro, el que puede ser muy diferente al que usualmente uno proyecta y esto es muy válido para la inversión financiera que significa nuestra hipotética pensión, creo que tenemos que tener un Plan B si este Plan A de las pensiones falla como es altamente probable que ocurra.
Yo ya he cumplido con avisarle a todos -para eso hice casi 80 entradas en un blog que, por ahora, dejaré descansar. Y te agradezco incluirme en tu libro, "Homeostasis II, El regreso de los olvidados" para dar por lograda esta "misión" que la tierra, mi compañera y amante, me ha pedido.
Gracias
Suerte a todos con sus propios procesos
Gus